El sida, entre nosotros
Cochabamba reporta 492 casos de pacientes infectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/sida) en lo que va del año, y, a nivel nacional, al menos una docena de personas se detectan a diario con esta afección. Mientras en el mundo entero los contagios van disminuyendo, o son lineales, en nuestro país el ascenso no da tregua, y urge tomar acciones para controlar el mal.
Esta semana se conoció el caso trágico de una madre de mellizos que llegó al hospital en estado terminal. Nunca antes había recibido atención, ni pruebas de detección del VHI/sida, y menos acudido al control prenatal durante su periodo de gestación. ¿Los resultados? Nefastos: la parturienta falleció debido al alto grado de carga viral y bajas defensas, le faltó un tratamiento adecuado y, sobre todo, la detección temprana; los bebes nacieron infectados, y su futuro es incierto.
En 2022, se notificaron en Bolivia 640 nuevas transmisiones, según los registros oficiales. Y a la fecha las proyecciones apuntan a que este año se supere el número los contagios de la pasada gestión.
Si existen campañas comunicacionales, material audiovisual e impreso de distinta índole, y “todos los centros de salud cuentan con las pruebas rápidas”, según la responsable del Programa del VIH/sida del Servicio Departamental de Salud, Miriam Maldonado, ¿qué sucede entonces con este caso de la madre de mellizos y con tantos otros contagios? ¿Por qué hay más contagiados y son tantos?
El eje central aglutina la mayor cantidad de casos, y en Santa Cruz está el 50 por ciento de contagios de todo el país.
Cuatro causas aparentes son las respuestas a la frecuencia de tantos contagios: primero, la falta de concientización en todos los ámbitos, pues aparentemente el uso de preservativos no es tomado en cuenta con seriedad como medida preventiva del embarazo y las enfermedades de transmisión sexual; luego, se infiere que la mujer sigue siendo víctima de las transmisiones ingenuas, pues confía en su pareja y no se preocupa de controlar su salud antes o después de sus relaciones íntimas; tercero, el acceso al material informativo en centros de salud no es suficiente (incluidos los disponibles en medios, internet o redes sociales), y, por último, la pandemia de Covid-19 parece haber afectado en el cuidado y prevención de enfermedades diversas, incluido el seguimiento en los roles de vacunas.
Frente a estas preocupaciones, no sólo el Estado y los municipios son los responsables de generar conciencia y reacciones; están en primera instancia el hogar, las escuelas y el entorno cercano compuesto por la sociedad civil, para no caer en simples estadísticas. Y usted, ¿ya se hizo una prueba de detección?



















