El significado del 2 de agosto
Entre las muchas fechas que marcan el calendario cívico boliviano, probablemente la de este domingo es una de las de mayor carga simbólica.
Hoy, como cada 2 de agosto desde 1937, oficialmente es una jornada dedicada a la población rural de nuestro país. Han pasado 89 años desde que un día como el de hoy, en 1937, durante el gobierno de Germán Busch, se promulgó un decreto que declaraba esta fecha como “Día del Indio” en homenaje al campesino boliviano.
La elección de ese día fue una manera de conmemorar la fundación del primer “Núcleo Indigenal de Bolivia”, el 2 de agosto de 1931, en el pueblo de Warisata, La Paz, por Elizardo Pérez que eligió esa fecha como un recordatorio de la muerte, el 2 de agosto de 1815, del guerrillero y poeta indígena Juan Huallparrimachi.
Entre la muerte de Juan Huallparrimachi y hoy han transcurrido 211 años. Y aunque la memoria histórica se va diluyendo en el tiempo, la fecha no deja de ser portadora de una carga simbólica muy especial.
Es, probablemente, la que mejor sintetiza las muchas dificultades que a lo largo de nuestra historia hemos tenido, y seguimos teniendo, para afrontar y resolver la compleja realidad económica, cultural, política y social de los habitantes mayoritarios del área rural de nuestro país.
Se constata también una especie de “crisis de identidad” que ha acompañado a esta fecha desde que el Gobierno dictatorial de Germán Busch la adoptara como una primera señal de acercamiento estatal hacia las masas de indígenas y campesinos del altiplano y los valles de nuestro país, en 1937.
Ese afán evidencia lo difícil que ha sido –y aún es– conciliar las diversas visiones sobre el tema. Una muestra de ello son los cambios que ha tenido la denominación de este día. En algo más de ocho décadas ha pasado de ser el “Día del Indio”, su denominación original, al “Día de la Revolución Agraria Productiva y Comunitaria”, que es la actual.
Entre una y otra de esas denominaciones, el 2 de agosto fue “Día del Campesino”, “Día de la Reforma Agraria”, “Día de la Dignidad”, “Día de los Pueblos Originarios”, entre otros. Entre el 2 de agosto de 1815 –cuando murió Juan Huallparrimachi– y el día de hoy hay 208 años de un proceso histórico en el que fueron tantas las rupturas como las continuidades.
Esos cambios reflejan lo mucho que durante las últimas casi nueve décadas se ha transformado nuestro país, al punto que ahora, la población rural representa solo el 31% de todos los bolivianos, según los resultados del Censo de 2024, la tierra, como nunca antes, es objeto de avasallamientos, violencia, corrupción y depredación sistemática que afecta principalmente a los pueblos originarios de tierras bajas.
Son temas que invitan a reflexionar acerca del significado actual que debería tener esta fecha para los bolivianos.

















