La niña de la jardinera

Columna
PUNTOS DE FUGA
Publicado el 05/03/2025

Tiene entre siete y ocho años y lleva un maquillaje de payaso, diluido y desprolijo. La veo temprano por la mañana, tras dejar a mi hija en el colegio. Está parada en la jardinera de la avenida Circunvalación, con un rollo de papel higiénico en cada mano. Cuando el semáforo se pone rojo, se desplaza de puntitas, con gracia y técnica de balletista, en medio de tráileres y motocicletas de circo que llevan a tres y hasta cuatro personas (papá al volante y mamá en la retaguardia, apachurrando a dos hijos), todos con prisa y estrés, prestos a arrancar en rojo o cuando menos en amarillo. A pesar del riesgo, la niña cumple con toda su coreografía y regresa a la jardinera en luz verde, ni un segundo antes: se libra por milímetros de explotar como una almohada de plumas.

Cada vez que la veo pienso en mis hijas: estudian en establecimientos privados y sus profesoras parecen salidas de cuentos de hadas; no se transportan en bus escolar (mucho menos en el precario transporte público), yo las llevo y las recojo en detrimento de mi tiempo laboral; a media mañana comen una merienda saludable, hecha por su mamá; por la tarde, mi esposa o yo las llevamos a sus clases de ballet y las vemos, con orgullo, aprender coreografías cada vez más difíciles (pero no tan complejas como las que la niña de la jardinera realiza en veinte segundos, sobre el piso de cemento, en medio de choferes temerarios que no alientan ni aplauden como nosotros); de regreso, hacemos tareas con ellas, las bañamos, las acostamos alrededor de las ocho, les cantamos las canciones que nos piden (se impone la menor, pequeña dictadora: “primero Sleep”, ordena, “después Sometimes y al final Pollitos”). Son niñas seguras, amadas y mimadas quizás en exceso. Fueron beneficiadas por el azar: no aprobaron ningún examen ni ganaron ninguna competencia para vivir en las condiciones y en el ambiente donde se desenvuelven.

Para compensar la falta de áreas verdes en nuestro edificio, hace tres años compramos una acción en el Country Club. Por el momento ellas pasan muy poco tiempo allí porque tienen la agenda más ocupada que la del ministro de gobierno. Sin embargo, ya nos quitamos el peso de la ausencia de jardín. En contraste, la otra niña no tiene más que una jardinera de un metro y medio de ancho, con piso de tierra, escasos mechones de pasto, breves espacios de sombra y basura menuda. Y no la utiliza para jugar. Me pregunto si su papá es el sujeto de gorra que veo a veces en la misma jardinera, sentado a unos metros de ella, pelando fruta con un cuchillo mondador. Me pregunto también cómo la trata, si le impone un mínimo diario de recaudación y si la castiga cuando no lo cumple.

Esas son verdaderas preocupaciones, pienso, y recuerdo con molestia los problemas de mi entorno. La semana pasada, los padres del kínder de mi hija menor se enfrascaron en una trifulca digital sobre el logo, los colores y el modelo de la polera del curso. Dedicaron una tarde entera a escribir textos ilegibles, plagados de errores ortográficos y de sintaxis, exponiendo argumentos caprichosos. Mientras tanto, ¿con qué ropa irá al colegio (si es que asiste a alguno) la niña de la jardinera? ¿Con qué zapatos? ¿Se quitará la pintura de payasita? ¿Con crema desmaquillante, con jabón, o sólo con agua? A propósito, ¿tendrá acceso a agua potable?, ¿cada cuánto se bañará?, ¿tendrá privacidad al hacerlo?

Durante el resto del trayecto, mis pensamientos se desvían hacia el gobierno del MAS. Está claro que a la familia de esa pobre niña no le ligó ni un peso de la bonanza de los hidrocarburos. Pienso en los elefantes blancos, en el desfalco del Fondo Indígena, en las acusaciones de estupro contra Evo Morales. Pienso en el humo denso, con olor a chaqueo, que despide la filosofía del Vivir Bien. Pienso también en los opositores. “¡100 días, carajo!”, dice uno de ellos, todo bravucón. ¿Qué pasará en 100 días? ¿Esa niña ya no estará en la jardinera? ¿Ya no tendrá que bailar de puntitas sobre la avenida, vendiendo papel higiénico a los choferes, aguantando sus comentarios subidos de tono, sintiendo en las manos roces inapropiados cuando recibe una moneda o entrega el cambio? A mis 38, difícil creer en esa fantasía. Cien días, dizque. Tristemente, a esa niña sólo la podría sacar de allí un golpe del azar. Un milagro del destino, una increíble casualidad. Hasta entonces, cuando pasen por ahí, si es que en el monedero no tienen más que pelusas, al menos procuren no tocarle la bocina ni arrollarla si se retrasa un segundo en su triste coreografía de supervivencia.

 

El autor es arquitecto en Atelier Puro Humo

Columnas de DENNIS LEMA ANDRADE

01/02/2023
Ante la ausencia de una vacuna, me preocupa que mis hijas se contagien de esnobismo. Los padres, con nuestra mejor intención, inscribimos a nuestros hijos en...
07/12/2022
Alrededor de las diez de la noche del martes pasado, en un lote baldío, frente al edificio donde vivo, estalló un ruido perturbador que despertó a mis niñas...
05/10/2022
“No he querido saber, pero he sabido…” que Javier Marías ha fallecido de neumonía un día domingo del pasado septiembre. Tras su partida, para mí sorpresiva —...
  •  

Más en Puntos de Vista

COLUMNA CIRCUNSTANCIAL
CARLOS GUEVARA RODRÍGUEZ
18/10/2026
RECUERDOS DEL PRESENTE
HUMBERTO VACAFLOR GANAM
18/10/2026
LUZ POLÍTICA
EDGAR FERNANDO FLORES PÉREZ
16/10/2026
LA ESPADA EN LA PALABRA
IGNACIO VERA DE RADA
16/10/2026
Constantino Klaric
16/10/2026
16/10/2026
En Portada
Una persona que paga Bs 100 por su consumo de electricidad podría pasar a pagar entre Bs 101,07 y Bs 101,55, según la empresa distribuidora.
La gobernadora en ejercicio de Santa Cruz, Paola Aguirre, expresó su preocupación por el presunto reclutamiento de jóvenes por parte de organizaciones...

Dos hombres de nacionalidad brasileña fueron asesinados ayer con armas de fuego en una vivienda el municipio de  Warnes,  en  Santa Cruz.
La bancada de la Alianza Libre - liderada por Jorge Tuto Quiroga- presenta fracturas por la elección de sus nuevas jefaturas, particularmente en la Cámara de...
Las empresas fumigadoras, las academias de aviación y las avionetas dedicadas al transporte reclaman por la escasez de combustible para las aeronaves desde...
Tras asumir su cargo, el nuevo fiscal departamental de Cochabamba, Eddy Ordoñez Tapia, anunció auditorías de casos relevantes y evaluaciones al trabajo de los...

Actualidad
La Alcaldía de Cochabamba retomó este miércoles 21 de octubre la demolición de las construcciones en la avenida Oquendo...
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, afirmó este miércoles que hay complicidad entre funcionarios de...
La gobernadora en ejercicio de Santa Cruz, Paola Aguirre, expresó su preocupación por el presunto reclutamiento de...
Una persona que paga Bs 100 por su consumo de electricidad podría pasar a pagar entre Bs 101,07 y Bs 101,55, según la...

Deportes
El dirigente deportivo Roberto Pavisic, uno de los pilares del club Olympic, de Cochabamba, solicitó a la Asociación de...
El Paris Saint-Germain, actual campeón de Europa dirigido por el español Luis Enrique, venció ayer por 4-2 al FC...
El club 26 de Febrero, de Colquiri, es la revelación de la Copa Simón Bolívar de esta temporada. Se clasificó a los...
Hugo Dellien disputó ayer la final del torneo cruceño, donde tuvo un gran duelo con el brasileño Thiago Seyboth y...


Doble Click
Desde ayer, la pintura y el agua se constituyen en los principales protagonistas de la 5ta Bienal Internacional de la...
El cochabambino Adriano Lenaz Zenteno y la paceña María Rilda Paco Alvarado ganaron la cuarta versión del Premio...
La agenda cultural  de Cochabamba en la semana 43 de 2026 tiene en agenda el desarrollo de la 5ta Bienal Internacional...
La poeta, ensayista y traductora canadiense Anne Carson fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2026,...