La atención del párkinson en Bolivia
A pesar de su gravedad, el párkinson aún continúa siendo una enfermedad invisible en Bolivia y las familias de los pacientes que padecen este mal son quienes deben asumir su cuidado y atención.
Como la mayoría de las enfermedades crónicas sólo pueden diagnosticarse cuando están en una fase muy avanzada, se reduce la capacidad de prevención en los sistemas de salud público y de seguridad social. Por lo general, sus consecuencias en la calidad de vida de las personas sólo se pueden atenuar, no curar ni revertir.
Los esfuerzos por mejorar la calidad de vida de las personas con este padecimiento se extienden alrededor de mundo y, por ello, cada 11 de abril se recuerda el Día Mundial del Párkinson. El objetivo de esta jornada es concientizar a la población acerca de esta enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en el mundo.
En Europa es donde se hace más incidencia sobre esta enfermedad crónica que cambia radicalmente la vida de las personas al limitar su movimiento, y la de sus familias que deben cuidarlas y, además, contar con un presupuesto para los medicamentos que atenúan los efectos de esta dolencia.
¿Cómo se originó el Día Mundial del Párkinson? Es una iniciativa para poner la mirada en las personas que viven con este mal y fue impulsada por Parkinson’s Europe, cuando se llamaba Asociación Europea de la Enfermedad de Parkinson o EPDA. La propuesta fue respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este 2025, se eligió como símbolo de la enfermedad a los tulipanes, porque es una de las flores más diversas y sirve para demostrar que no existen dos personas con párkinson que tengan los mismos síntomas.
Esta enfermedad afecta a 1 de cada 100 personas mayores de 60 años. Y se estima que en los siguientes años la cantidad aumentará.
La fecha se suele asociar con el día del nacimiento de James Parkinson, un neurólogo británico que, en 1817, descubrió lo que en aquel tiempo denominó parálisis agitante y que hoy conocemos como enfermedad de Parkinson.
¿Cómo se encara esta enfermedad en Bolivia? Se estima que en el país más de 30 mil personas tienen párkinson y que cada mes requieren como mínimo unos Bs 2 mil para adquirir los medicamentos. A ello, se suma que el tratamiento es escaso en los servicios públicos y no tiene mucha efectividad. Además, como el mal se presenta en personas de la tercera edad, estas suelen ser confinadas.
Las enfermedades crónicas representan un desafío para el sistema de salud y así avanzar en el tratamiento y la empatía con esta población para que su calidad de vida mejore. Este año, probablemente, esto no sea sencillo cuando se tienen otras prioridades, pero, sin duda, se trata de humanizar los servicios y aliviar a las familias que tienen a su cuidado a una persona con párkinson.
















