Pugnas de poder dejan dos muertos en cárcel de Mocoví
Una pugna de poder para tomar el control del recinto penitenciario de Mocoví, en Beni, terminó con dos fallecidos y 28 reclusos heridos. De acuerdo al último informe remitido por las autoridades, el brasileño Lucas Rossendi Saraiba, miembro del Primer Comando Capital (PCC), pretendía controlar el penal, pero se lo impedía el boliviano Jorge Mauricio Solís Rojas, otro interno de alta peligrosidad que resultó muerto.
De acuerdo al diario El Deber, “el brasileño Lucas Rosendi Saravia recibió el domingo dos salteñas, una soda y papas fritas dentro de un paquete, donde también se encontraban hábilmente camuflados los explosivos que fueron detonados la noche de este lunes”.
El gobernador de la cárcel de Mocoví, Rolando Rodríguez, señaló que la granada de uso militar fue enviada desde Cochabamba, pero por partes, y que la misma fue armada dentro del recinto penitenciario por el brasileño miembro de la PCC.
“Por las características, vemos que se puede tratar de una granada hecha artesanalmente. Fue enviada y reconstruida pedazo por pedazo”, manifestó.
Esta hipótesis es reforzada por la fiscal de distrito de Beni, Martha Mejía, quien señaló que “él (Lucas Rossendi) dice que lanzó una granada que le llegó de Cochabamba. El explosivo fue lanzado contra humanidad de Jorge Mauricio Solís porque él lo habría amenazado con matarlo”.
El director general de Régimen Penitenciario, José García, informó anoche que ya se tenía un acontecimiento previo que alertó a la Policía, se trata del hallazgo de una granada militar en poder de un recluso brasileño internado en el sector de alta peligrosidad del penal de El Abra.
“Presumimos que puede ser personal policial o civil de Régimen Penitenciario (los que hayan ingresado el artefacto) porque no hay otra forma de ingresar a ese sector de alta seguridad”, dijo.
Peligrosos
Rosendi, integrante del PCC, cayó detenido por tráfico de sustancias controladas y ahora se encuentra aislado en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Trinidad. Mientras que Solís cumplía una condena de 30 años de presidio por participar en la matanza de 35 personas en agosto de 2013 en Chonchocorito, en la cárcel cruceña de Palmasola.
En marzo de 2018, este recluso fue trasladado a Mocoví debido a que fue amenazado junto a otros nueve internos por el extinto Víctor Hugo “Oti” Escobar.
El pasado 3 de febrero de 2019, Solís huyó del penal beniano y participó en el atraco a la joyería Carrasco, que dejó un herido de bala. En diciembre fue recapturado por la Policía en Riberalta y fue nuevamente enviado a Mocoví por la orden de un juez pese a la oposición de Seguridad Penitenciaria.
“Hay algunos jueces que se están prestando a eso. Vamos a tomar acciones correspondientes en defensa de la sociedad y del personal policial”, dijo García.
Acciones
El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, dijo que ordenó a sus colaboradores que se pongan en contacto con la Cancillería para que los presos extranjeros, en particular los brasileños del PCC, considerados de alta peligrosidad, sean repatriados a su país de origen.
“La vida de los privados de libertad y de los policías está en riesgo teniendo a peligrosos reos capturados en Bolivia y que forman parte de la organización criminal más grande del Brasil, con 20 mil integrantes, de los cuales 6 mil están en prisión”, apuntó Murillo.
A esto se suma la creación de la unidad de inteligencia penitenciaria y el envío de perros para reforzar el control en los centros penitenciarios del país, sobre todo los de alta seguridad.
También se realizarán reuniones de alto nivel que incluye la cooperación con países vecinos como Brasil y Paraguay quienes también afrontan un problema con los integrantes del PCC.
Según Régimen Penitenciario, este grupo delincuencial brasileño está muy bien organizado y busca su expansión reclutando gente en las mismas cárceles donde se encuentran sus integrantes.
3:00 se iniciaron los operativos de la Policía y unidades especializadas.
REQUISA NACIONAL EN CÁRCELES
En las requisas realizadas en los diferentes penales del país se secuestró bebidas, marihuana, cocaína, pipas artesanales, estiletes, herramientas, cortaúñas, martillos, tijeras, clavos, gasolina, diésel, remedios y dinero.
Sólo en Palmasola participaron 450 efectivos de la Felcc, Felcv, Tránsito, Diprove, Interpol, UTOP, PAC, el grupo Delta y personal con equipo antidisturbios.




















