Marset: de Uruguay a las rutas de la cocaína en Bolivia
Antes de convertirse en uno de los nombres más conocidos del narcotráfico sudamericano, Sebastián Enrique Marset Cabrera ya tenía un antecedente penal por tráfico de drogas en Uruguay.
En 2013, cuando tenía 22 años, fue detenido por tráfico de marihuana. La operación estuvo relacionada con un cargamento de marihuana procedente de Paraguay y Marset fue condenado a prisión.
Permaneció encarcelado durante varios años y recuperó su libertad en 2018. United Press International (UPI) sitúa en 2013 sus primeros vínculos conocidos con el tráfico de drogas y señala que fue detenido en Uruguay después de recibir un cargamento de marihuana relacionado con traficantes paraguayos.
Aquella condena constituye el primer capítulo documentado de su trayectoria criminal.
Todavía no era el hombre que después aparecería asociado a grandes cargamentos de cocaína y a organizaciones transnacionales. Era un joven uruguayo condenado por tráfico de marihuana. Pero la cárcel sería también un lugar de contactos.
Durante los años que pasó preso comenzó a relacionarse con integrantes de organizaciones criminales internacionales, entre ellos miembros del Primer Comando de la Capital (PCC) brasileño. Con su salida de prisión comenzaría una nueva etapa.
Paraguay
En mayo de 2018, poco después de recuperar la libertad, Marset viajó por primera vez a Paraguay.
Todavía utilizaba su documentación uruguaya y, en ese momento, no era el hombre que posteriormente sería perseguido por varios países.
El regreso a Paraguay se produjo al año siguiente. Esta vez, la identidad había cambiado.
En 2019, Marset consiguió documentación boliviana a nombre de Gabriel de Souza Beumer. Con esa identidad obtuvo un pasaporte boliviano. La documentación boliviana y la utilización de esa identidad aparecen en las reconstrucciones de su trayectoria internacional, según publica Sol de Pando. El nuevo documento no era un detalle menor.
Le permitía moverse por Sudamérica con una identidad distinta de la que figuraba en los registros policiales uruguayos. Y, Paraguay comenzó a convertirse en su centro de operaciones.
El empresario
A partir de 2019, Marset comenzó a construir en Paraguay una apariencia distinta.
Ya no era solamente el joven que había sido condenado en Uruguay. Comenzó a presentarse como empresario.
Creó y utilizó estructuras vinculadas al mundo de los espectáculos y los eventos, mientras establecía relaciones con personas que posteriormente aparecerían en las investigaciones sobre el tráfico internacional de cocaína. Su permanencia en Paraguay coincidió con el desarrollo de una estructura criminal mucho más sofisticada que la que había conocido en Uruguay.
La nueva identidad
El 24 de agosto de 2019, Marset volvió a ingresar oficialmente a Paraguay utilizando el pasaporte boliviano y la identidad de Gabriel de Souza Beumer.
Desde entonces comenzó a utilizar esa documentación para desplazarse por distintos países de la región.
Pero ese pasaporte no sería su identidad definitiva. Según Sol de Pando, Marset posteriormente dejó de utilizar el documento boliviano obtenido con el nombre de Gabriel de Souza Beumer y, tras contraer matrimonio con una ciudadana paraguaya en febrero de 2021, obtuvo la nacionalidad de ese país y un pasaporte paraguayo a su verdadero nombre, Sebastián Enrique Marset Cabrera.
Ese sería el documento con el que posteriormente intentaría viajar a Grecia y que las autoridades de Emiratos Árabes Unidos considerarían adulterado, provocando su detención en Dubái.
Detrás de aquella fachada, las investigaciones posteriores situarían a Marset dentro de una estructura dedicada al tráfico internacional de cocaína.
La ruta de salida
Durante 2020 y 2021, las investigaciones sobre el grupo de Marset comenzaron a adquirir dimensión internacional. Paraguay se convirtió en uno de los principales escenarios de la operación que posteriormente sería investigada bajo el nombre de A Ultranza Py. Marset ya no era solamente un delincuente con antecedentes.
Era considerado parte de una estructura vinculada al tráfico de grandes cantidades de cocaína y al lavado de dinero. La agencia EFE señala que las investigaciones posteriores situaron a Marset como líder de una red internacional de tráfico de drogas y lavado de dinero.
Y entonces apareció una nueva fuga. En 2021, Marset abandonó Paraguay. Su destino final sería Emiratos Árabes Unidos. Pero para llegar allí necesitaba otra identidad, y otro pasaporte.
El pasaporte paraguayo
Marset había obtenido nacionalidad paraguaya y consiguió un pasaporte de ese país.
El documento sería utilizado para viajar fuera de Paraguay. El plan, sin embargo, terminó fallando en Dubái.
En septiembre de 2021, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos detuvieron a Marset después de detectar irregularidades en el pasaporte paraguayo que llevaba consigo. Reuters confirma que fue detenido en Dubái en 2021 mientras utilizaba un pasaporte paraguayo falsificado.
El hombre que había conseguido escapar de Uruguay y establecerse en Paraguay acababa nuevamente tras las rejas. Esta vez, en una cárcel de Emiratos Árabes Unidos.
Dubái
La detención cambió nuevamente el rumbo de la historia. Marset permaneció preso mientras las autoridades emiratíes analizaban su situación migratoria y la validez de su documentación.
Paraguay podía convertirse en su destino de deportación. Pero Marset necesitaba una salida.
Y esa salida dependía de conseguir un documento que las autoridades de Emiratos reconocieran como auténtico. Entonces apareció Uruguay. Desde el consulado uruguayo en Dubái comenzó a tramitarse un nuevo pasaporte para Marset.
El asunto provocaría posteriormente uno de los mayores escándalos políticos de Uruguay.
Porque el Estado uruguayo terminó otorgándole un documento oficial a un hombre que tenía un antecedente penal por tráfico de marihuana y que, para entonces, era objeto de investigaciones internacionales. La agencia AP documentó que el entonces canciller uruguayo Francisco Bustillo renunció tras conocerse audios relacionados con la investigación sobre la emisión del pasaporte a Marset mientras estaba detenido en Dubái.
Según Sol de Pando, el Gobierno uruguayo emitió oficialmente el pasaporte internacional de Sebastián Marset el 28 de octubre de 2021, documento que posteriormente le permitió salir de Emiratos Árabes Unidos. La publicación sostiene además que Marset había intentado obtener anteriormente un pasaporte uruguayo y que el documento finalmente fue gestionado mientras permanecía detenido en Dubái.
Otra fuente confirmó que Marset, pocos días después de recibir un nuevo pasaporte uruguayo, pudo abandonar legalmente Emiratos Árabes Unidos. El episodio derivó posteriormente en la renuncia de altos funcionarios uruguayos.
La salida
El nuevo pasaporte cambió completamente la situación.
Marset dejó de ser un detenido sin documentación válida para convertirse nuevamente en un ciudadano uruguayo con un documento oficial.
El 28 de diciembre de 2021 recuperó la libertad en Emiratos Árabes Unidos. Ya no tenía que regresar a Uruguay. Tampoco podía volver tranquilamente a Paraguay. La persecución internacional comenzaba a cerrarse sobre él. Su siguiente movimiento sería buscar otro territorio.
Bolivia
Sol de Pando sitúa el 28 de diciembre de 2021 como la fecha de su salida de la cárcel en Emiratos Árabes Unidos y señala que posteriormente se dirigió hacia Bolivia.
Después de su liberación, Marset se desplazó por la región y terminó instalándose en Bolivia a comienzos de 2022. Según fuentes internacionales, señalan que Marset llegó a Bolivia en 2022 utilizando la identidad falsa del brasileño Luis Paulo Amorim Santos y que logró regularizar su permanencia en el país. Para entonces ya había recorrido un camino completamente distinto al que había iniciado en Uruguay.


























