Madres SOS, un ejemplo de amor
Ser madre es una bendición y una labor que nunca para. En esta fecha tan especial, Click presenta a dos Madres SOS, que este año cumplieron 30 años de labor. Angélica Maisman y Martha Bejarano son las Madres SOS más antiguas de toda Bolivia. Ellas abrieron las puertas de sus hogares, hicieron un espacio en sus rutinas y compartieron sus experiencias y vivencias.
Cabe destacar que las Madres SOS son parte de Aldeas Infantiles SOS. Son mujeres capacitadas, con vocación y competencias para responder al desarrollo integral de los niños y jóvenes en orfandad o situación de abandono. Viven en familia y se desarrollan autónomamente, son madres 24 horas al día y en algunos casos son el nexo de la vida anterior y nueva de sus hijos.
Angélica Maisman
Angélica sintió el llamado de ser madre desde muy joven. Cuenta que siempre le encantaron los niños, pensaba estudiar Psicología, pero al salir de colegio conoció la labor de Aldeas SOS y se identificó con ella.
“Me siento feliz con mis hijos. Son cariños, todos mis hijos me resultaron bien, Estoy bien satisfecha, me gusta ser mamá para ellos y ellos me corresponden como hijos”, comenta Angélica, quien ha criado a 28 hijos y ahora tiene 27 nietos.
Respecto a los 30 años de labor que ha cumplido como madre SOS, confiesa que nunca se imaginó tener tantos hijos y nietos, “estoy muy orgullosa de ellos”, añade. Los incontables álbumes de fotos son muestra de ello.
Los lazos y vínculos que Angélica ha formado con sus hijos y nietos, son reflejados en grandes fiestas y comilonas en honor a su cumpleaños, Navidad y otras festividades, donde la mayoría de ellos se dan cita y viven una verdadera fiesta.
Actualmente son ocho personas que viven en su hogar, Maisman explica que lo más difícil es tratar con niños y jóvenes de diferentes caracteres, sin embargo insiste en que hay que seguir trabajando, amoldarles y educarles. “Lo importante es darles cariño y enseñarles responsabilidad, dedicarse más a ellos para que salgan adelante”, recalca.
Angélica recuerda cómo vivió el proceso de aprendizaje de una de sus hijas que es sordo muda. Tuvo que aprender el lenguaje de señas y cuando cumplió 14 años la acompañaba a sus clases de carrera técnica porque muchas veces no la incluían en los grupos. Ahora su hija tiene 32 años está casada, es repostera, pinta y hace collares, aspectos que Angélica cuenta con mucho orgullo.
Angélica siempre ha inculcado a sus hijos que respeten el hecho que son hermanos. Comenta que cuando va a ingresar un nuevo miembro a la familia, les avisan una semana antes y en base a ello, van trabajando con anticipación.
Para Angélica lo más satisfactorio de ser madre es ver que la familia se hace cada vez más grande y que sus hijos salgan adelante.
Martha Bejarano
Un hogar bullicioso, así puede definirse el hogar de Martha, el cual delata que en él viven varios niños. Martha vive con seis pequeños, un adolescente y dos jóvenes. Ésta es la cuarta generación que ha formado, tiene 27 hijos, 24 nietos y una bisnieta.
Bejarano llegó de Oruro a los 22 años. “Ésta es una oportunidad que me ha dado Dios de ser madre y compartir con los niños que necesitan de nosotros. Una madre da toda su ternura, aunque no sean biológicos, me los he ´apropiado´” comenta entre risas.
Para Martha lo más reconfortante es ver a sus hijos con una profesión, que se solventen por sí solos, que vivan como cualquier persona y que tengan su familia. “Eso es para la mamá una gran satisfacción, que su familia haya crecido y que siempre estén unidos”, acentúa.
Martha explica que uno de sus secretos para criar a un número grande de niños es ocupar a cada uno con algo, de acuerdo a su edad. “No es una labor difícil, pero hay que trabajar más con los caracteres de los adolescentes. Si uno se organiza, va bien”, agrega.
Para Bejarano compartir las festividades en familia, es muy importante, cuenta que se reúnen con las cuatro generaciones en su cumpleaños, en Navidad y en Todos Santos, entre otras ocasiones.
“Ser madre es una oportunidad para realizarse como mujer. Me siento muy feliz y contenta de tener harta familia”, subraya.
Martha finaliza esta entrevista haciendo un llamado a todas las madres para que quieran y protejan a sus hijos. También aprovecha la ocasión para felicitar a todas aquellas mujeres dan todo de sí y siempre están a lado de sus hijos.





















