Brasileño Romani gana oro en bala con récord incluido
El brasileño Darlan Romani disparó balas de fuego y batió el récord de los Juegos Panamericanos con un lanzamiento de 22,07 metros que se escapó de la tónica de marcas discretas de la segunda jornada de atletismo en los Juegos Panamericanos de Lima.
La jamaicana Elaine Thompson, campeona olímpica de los 100 metros, y el cubano Juan Miguel Echevarría, líder mundial del salto de longitud, se llevaron su medalla de oro con registros lejos de sus topes.
La velada fue muy bien aprovechada por Uruguay, que salió del estadio con dos medallas de bronce, Deborah Rodríguez en 800 metros y Emiliano Lasa en longitud.
Pero la mayor exhibición de superioridad corrió a cargo de Darlan Romani en lanzamiento de bala: sus seis intentos fueron mejores que cualquiera de sus rivales. Con el último, 22,07 metros, implantó un nuevo récord de los Juegos ante la mirada resignada del anterior poseedor de la plusmarca (21,69), el jamaicano Valent Richards, ayer quinto con 20,07.
La medalla de plata fue para el estadounidense Jordan Geist (20,67 m) y el bronce para el mexicano Uziel Aaron Muñoz (20,56 m), que dio a su país la primera medalla en esta prueba.
Romani, de 28 años y 150 kilos de peso, batió el 30 de junio el récord suramericano en tres ocasiones hasta dejarlo en 22,61.
Elaine Thompson, campeona olímpica de 100 y 200 metros, una de las atletas de más calidad entre las presentes en los Juegos Panamericanos, ganó el hectómetro con marca de 11,18.
EL INSÓLITO ERROR QUE ELIMINÓ A LAS GIGANTES
AGENCIAS
El equipo de básquet femenino de Argentina perdió un partido por “negligencia logística” y se quedó sin medalla panamericana.
Un papelón mayúsculo en los Juegos Panamericanos que terminó sacando del torneo a las Gigantes. Perdieron los puntos ante Colombia por falta de indumentaria. La Argentina se presentó con camisetas azules, las mismas que vestía su rival, y el encuentro fue suspendido provisionalmente. Es decir, ambos conjuntos tenían su color alternativo.
La responsabilidad recayó en la representación argentina, que no tuvo en cuenta cuál era la casaca que debían usar las Gigantes, designadas para vestir los colores titulares.

















