Tunari Junior Open, la burbuja sanitaria y el cuidado de la salud
Un control que llega desde la avenida Ramón Rivero hasta el último rincón del Club Tenis Cochabamba (CTC) marca la estricta burbuja sanitaria implementada por la organización para garantizar el Tunari Junior Open, evento válido para Cosat (14 y 16 años) e ITF (18 años) que desde ayer comenzó con el cuadro principal.
El propósito es simple: cuidar la salud y evitar que se presenten contagios de Covid-19, considerando que existe una masiva afluencia de personas, de Bolivia y otros países, además que se extenderá hasta el sábado.
“Tenemos unos protocolos muy claros que poseen la ITF y Cosat, donde tenemos que precautelar la salud de cada uno de los jugadores, entrenadores, de la gente que trabaja en el club y el torneo. Contamos con medidas de bioseguridad”, sostuvo Martín Sagárnaga, director y árbitro general del certamen.
En un cuadro principal de 170 tenistas en las seis categorías (tres en damas y tres en varones de 14, 16 y años), el protocolo de la burbuja sanitaria es muy exigente.
Desde el ingreso, nadie ajeno a la competición puede ingresar. Familiares, aficionados del tenis o público en general tienen prohibido entrar al CTC. Sólo pueden hacerlo, previo examen de antígeno nasal con resultado negativo, los tenistas, entrenadores, árbitros, trabajadores del club y prensa deportiva.
Desde el ingreso, todos son desinfectados y presentan la documentación requerida. Acto seguido, reciben una manilla especial que certifica que la persona que ingresó está libre de la enfermedad.
Ya en interiores, la organización apostó por dejar pediluvios en ingresos a varios de los ambientes, una malla de protección en mesa de control, unos ganchos especiales (de colores amarillo y rojo) para colgar las toallas, un patio de comidas, transporte exclusivo y la desinfección total de todas las canchas al cabo de cada compromiso.
“Todo jugador o persona que ingrese debe presentar su certificado de test negativo, pero debe ser en el día. No sirve del día anterior. Contamos con laboratorios que nos certifican que todo está bien”, agregó Sagárnaga.
Respecto al uso de canchas para entrenamiento y juego, el director del torneo relató que los tenistas llegan a jugar su partido y se van, así jueguen dobles más tarde o directamente al día siguiente.
La idea es evitar aglomeraciones o una gran cantidad de personas en el recinto.
Por ello, ante una gran cantidad de participantes, la parte deportiva estableció iniciar con una categoría, luego de desalojar se pasa a la siguiente y hasta acabar la jornada.
“Es un trabajo de control muy duro, muy difícil de hacer, pero tratamos de cuidar cada detalle”, finalizó Sagárnaga.
Bolivia inicia con el pie derecho
La armada nacional de tenis arrancó ayer con el pie derecho su participación en el cuadro principal del certamen Tunari Junior Open.
En total, en la primera mitad del cuadro principal, al menos 19 jugadores avanzaron en las categorías de 14 y 16 años, tanto en damas con en varones.
En estas categorías, Bolivia ocupa el 90% de las plazas de esta instancia, siendo que la mayor parte de jugadores internacionales llegaron para las categorías ITF 18 años (Grado 5).
La primera fase del cuadro principal se completará hoy.


















