Refugiado afgano envía mensaje de esperanza
Abbas Karimi, un nadador sin brazos originario de Afganistán, no cumplió ayer el sueño de colgarse una medalla en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, pero envió un enorme “mensaje de esperanza” según la jefa de misión del equipo de refugiados, del que forma parte.
El paratleta de 24 años soñaba con convertirse en el primer medallista de la historia de la delegación paralímpica de refugiados, que existe desde Río 2016 y que cuenta con otros cinco integrantes para la cita de Tokio 2020.
Sin embargo, Karimi fue octavo y último en la final de 50 metros mariposa (categoría S5), que ganó el chino Tao Zheng. Visiblemente decepcionado, Abbas Karimi abandonó la piscina sin hacer declaraciones a la prensa.
Ayer, tras haberse clasificado para la final, declaró que sus “pensamientos y oraciones” iban dirigidos al pueblo afgano, en un momento en el que su país natal ha vuelto al control de los talibanes.
“Si no compitiera por una medalla, todo mi entrenamiento, todo el trabajo duro realizado sería simplemente una pérdida de tiempo”, aseguró. “Desde hace nueve años he renunciado a todo para llegar a este nivel y aquí estoy, en los Juegos Paralímpicos”, señaló.
Medallero paralímpico
Al cabo de tres jornadas de los Juegos Paralímpicos Tokio 2020, China se consolida en lo más alto del podio.
El equipo chino está en la cima con 20 medallas de oro, 11 de plata y 14 de bronce. El escolta es Reino Unido, con 9, 10 y 9 preseas.
La tercera ubicación corresponde al Comité Paralímpico Ruso (9, 7 y 10), seguido en cuarto lugar por Australia (7, 4 y 8) y en quinto por EEUU (6, 5 y 1).





















