"La Europa barroca", un concierto emocionante
Dos días después de terminado el XV Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana – Misiones de Chiquitos, llega a Cochabamba Les Passions - Orquesta Barroca de Montauban, Francia, para ofrecer un concierto del que participa también la cantante lírica boliviana Gian-Carla Tisera.
Cinco temas, de cinco compositores: uno de ellos, anónimo –y probablemente de Moxos–, dos italianos, un francés y otro alemán, integran el repertorio de este concierto que se producirá el martes 28 de abril en el Salón Principal delPalacio Portales, de la Fundación Patiño.
Creada por el flautista Jean-Marc Andrieu en 1986, Les Passions - Orquesta Barroca de Montauban, “es un ensamble de geometría variable, se especializa en instrumentos de época.
“Su trayectoria artística concilia dos principios: el respeto de las técnicas musicales antiguas y la interpretación dinámica del discurso musical”, indica la nota de prensa de la orquesta, que tiene 40 años de trayectoria reconocida en Europa y en los varios países donde presentó.
Segunda visita
No es la primera vez que Les Passions llega a Cochabamba. La orquesta estuvo aquí en el festival Bachfest, en 2016, con un programa original del más puro barroco francés tulado “À la cour de Louis XIV” (En la corte de Luis XIV).
Este año, Jean-Marc Andrieu dirigirá el programa “Europa barroca”, un florilegio de música francesa, alemana, italiana y del virreinato de la plata del siglo XVIII.
Dos sublimes piezas vocales seran interpretadas por la solista boliviana Gian-Carla Tisera. La historiadora Liz Antezana presentará la velada.
Entrevistado por Los Tiempos, Jean-Marc Andrieu, el director y flautista de la Orquesta Barroca Les Passions explica que este tipo de música se origina “a principios del siglo XVII y marca un cambio de concepción en la composición musical de esta época.
“Un cambio iniciado con un compositor italiano muy importante que se llama Claudio Monteverdi, que compuso las primeras óperas, como Orfeo. Monteverdi revolucionó la concepción de la música.
“Esa revolución tiene que ver esencialmente, con el acompañamiento del bajo continuo”.
No se trata de un instrumento, sino más bien de una “técnica de composición y acompañamiento fundamental del periodo barroco que se extiende hasta mediados del siglo XVIII y consiste en una línea de bajo que guía la estructura armónica de una obra.
“Se trata de un componente estructural escrito normalmente para violonchelo o fagot, combinado con otro instrumento armónico como el clavecín, el órgano o el laúd. “El punto del bajo continuo es proveer la armonía subyacente de la composición”, explica el sitio neomusica.com
Antes, de que exista esa técnica, “se dice que todas las voces sonaban con la misma importancia, para que la palabra cantada sea más fácil de entender. La música barroca cambia esa concepción que se difunde desde Italia a toda Europa”, agrega el maestro Andrieu.
En la Chiquitanía
“Cuando los jesuitas llegaron a América del Sur, importaron consigo la cultura europea y también la música barroca”, señala el músico francés.
La conquista española, y los jesuitas, por cierto, llegaron a lo que hoy es Bolivia y entonces era el Virreinato de La Plata, donde en la Chiquitanía crearon un exitoso sistema de misiones o reducciones.
Ellos percibieron “que a los chiquitanos, esta música les hablaba muy bien, muy bien, y la asimilaban con mucha naturalidad.
“Así, el barroco se ha desarrollado muy bien en las misiones, especialmente en la Chiquitania”.
Y también en Moxos, al norte del terrirorio chiquitano, en lo que hoy es el Beni. De esas tierras es el último tema del concierto del martes en la noche.
Una ocasión extraordinaria de disfrutar de la música barroca y su contexto histórico y cultural, pues antes de la música se exhibirá el documental Memorias barrocas, una travesía de pasiones, que cuenta el encuentro del ensamble francés, con artistas bolivianos.
























