Dolly Parton pasó sus últimos seis meses de vida recluida en su mansión de Tennessee, con el cabello perdido por los tratamientos oncológicos y consciente de que sus días estaban contados, mientras mantenía ante el público una imagen cuidada y tranquilizadora que ocultaba la gravedad real de su estado.
Es imposible pensar en Dolly Parton sin que la mente nos lleve a ese voluminoso cardado rubísimo, esas uñas infinitas, ese timbre de voz imposible y esa silueta embutida en unos estrechísimos vaqueros.
El mundo de la música y el espectáculo está de luto. Dolly Parton, una de las figuras más influyentes, queridas y universales de la cultura popular estadounidense, falleció este martes a los 80 años de edad.