Jornada redonda para el cuadro aviador y de absoluto olvido para los locales. Real Cochabamba arriesgó al mudar su localía al estadio de Quillacollo y el negocio le salió redondo... pero en contra: no solo perdió los tres puntos en disputa tras caer goleado por 3-0, sino que también sacrificó una millonaria recaudación.
El presidente del club Wilstermann, Omar Mustafá, aseguró ayer que no renunciará a su cargo y que ahora aplicará el plan B, que es intentar el regreso del equipo a la División Profesional del fútbol boliviano por la vía deportiva, ya que perdió ante los estrados judiciales deportivos.
El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) falló ayer en contra del Club Jorge Wilstermann, por lo que su futuro es crítico, debido a que debe cubrir una deuda de aproximadamente ocho millones de dólares.
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) declaró inadmisible la apelación que presentó el Club Jorge Wilstermann en contra de la Resolución 22/2025 del Tribunal Superior de Apelación de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), el pasado 19 de diciembre en procura de mantenerse en la División Profesional del fútbol boliviano.
Wilstermann volvió a demostrar su gran convocatoria de wilstermanistas para sus partidos, lo hizo el domingo, cuando unos siete mil aficionados se dieron cita en el estadio Félix Capriles, en su debut en el campeonato 2026 de la Primera A de la Asociación de Fútbol Cochabamba, ante Nueva Cliza.
El empresario y dirigente deportivo alemán, Stephan Müeller, presentó ayer el plan para salvar al club aviador mediante la formación de un grupo de hinchas que firme un contrato de auspicio con Wilstermann 360, que es la empresa que administra el club Rojo.
Luego de enviar seis cartas, la última tuvo respuesta positiva, Wilstermann y la Federación Boliviana de Fútbol se pusieron de acuerdo, conciliaron cuentas y pignonaron un monto de dinero no especificado, en favor de acreedores del “aviador”, según confirmó Yuri Gil, vicepresidente del club.
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), rechazó la medida cautelar que solicitó el club Wilstermann, que buscaba frenar el inicio del campeonato de la División Profesional, pero esta decisión no genera preocupación en la dirigencia del Aviador porque consideran que el proceso continúa, tal como estaba previsto.
En Wilstermann tienen el panorama claro en relación a la demanda interpuesta ante tribunales deportivos y entienden que algunos otros procesos, como el de algunas personas particulares, no tienen nada que ver con la gestión legal que llevan adelante en Suiza.
De manera enfática y mediante un comunicado público, Wilstermann negó participación alguna en la presentación de un recurso de Amparo Constitucional en contra de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para evitar su descenso de categoría.