CEAL recomienda reformas con respeto de DDHH
Santa Cruz | Los Tiempos
Los líderes que participaron en la Junta Ampliada del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL) sugieren que las reformas que buscan una América Latina más libre, abierta y competitiva se deben dirigir por una política de integración social que respete los derechos humanos, según la declaración de Santa Cruz, “Oportunidades e inversiones en tiempos difíciles”, que se realizó hasta ayer
El CEAL debatió sobre cómo avanzar en estos tiempos de transformación y obtener ventajas de las potencialidades que ofrece la región y, en particular, de Bolivia, país que se presentó como un destino de inversión.
El vicepresidente Álvaro García expuso sobre los logros del modelo boliviano y el expresidente Carlos Mesa identificó sus amenazas.
El expresidente de Bolivia, Carlos Mesa, realizó ayer un análisis crítico de la situación en la que está actualmente el país y desentrañó los altibajos de la realidad económica y los desafíos que se presentan luego de 10 años de estabilidad política y económica, en el foro del Consejo Empresarial de América Latina (Ceal) que se efectuó en Santa Cruz.
Los riesgos del papel “ambiguo” del Banco Central de Bolivia (BCB), el tipo de cambio, atraer la inversión externa, el manejo de las subvenciones y las cargas salariales están entre los desafíos en el ámbito económico citados por Mesa para el Gobierno.
Horas antes, el vicepresidente Alvaro García abrió la reunión exponiendo los logros del modelo económico que impulsa el Gobierno.
Mesa expuso su mirada sobre los problemas y desafíos que afronta el país, en los que abarcó la agenda económica, el contrabando, el narcotráfico, el incremento de la violencia y la inseguridad ciudadana.
El exmandatario sostuvo que “no todo lo que parece, es lo que parece”. En ese sentido, dijo que hay que reconocer los elementos interesantes y meritorios de la actual experiencia política del país, como el manejo macroeconómico, que ha tenido una propuesta económica con aciertos y que la estabilidad es real en el país.
Sin embargo, sostuvo: “Mi preocupación es que el Gobierno del presidente Morales no tenga los reflejos suficientes para responder a los desafíos de este momento, que es un momento de inflexión económica”.
Mesa cuestionó el papel ambiguo que se le ha dado al Banco Central de Bolivia (BCB), pues ejerce varias tareas de manera simultánea al ser administrador de las reservas internacionales, rector de la política económica y, también, se ha convertido en una banca de fomento.
Dijo que hasta ahora ha dado resultados, pero que los riesgos son grandes si es que el Gobierno no hace una distinción de cada una de esas tareas encomendadas al BCB.
De la misma manera, se preguntó si es posible todavía mantener una política de cambio fijo que ya lleva cinco años, cuando todos los países vecinos han devaluado su moneda.
“La explicación del Gobierno es que las exportaciones no son el elemento más sensible del crecimiento. La respuesta del empresariado es: cómo compito yo con una moneda que no se mueve. Cómo genero creación de mercado, cómo establezco una apertura de oportunidades, cómo logro competitividad en el lugar geográfico donde estoy”, reflexionó.
En ese contexto subrayó que las condiciones que se ofrecen para la inversión externa en el país son interesantes y que se abren espacios muy atractivos, pero que todavía subsisten algunas interrogantes relacionadas a una política conjunta para hacer crecer al sector privado boliviano.
Por un lado, ve que hay empresarios que pueden estar acostumbrados a la subvención, al apoyo y a la limosna estatal, aunque admitió que puede equivocarse en esta apreciación; pero que, por el otro lado, ve a un Estado que exige y que no quiere dar.
“Hay que trabajar de manera común y no encuentro que haya una decisión clara de un matrimonio real. Y el matrimonio real quiere decir, yo te exijo a ti, empresario, pero yo te doy a ti, empresario”, subrayó.
En ese sentido, planteó que las exigencias unilaterales del Gobierno como el incremento salarial, el aumento al salario mínimo y las cargas impositivas, a juicio de Mesa, “están destruyendo a la empresa privada boliviana que hace esfuerzos por sobrevivir”.
Mesa participó en el panel del diálogo de líderes de América Latina, entre los participantes estuvo el expresidente del Perú, Alejandro Toledo; el ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Gustavo Leite; y el ministro de Planificación del Desarrollo de Bolivia, René Orellana.
Orellana enfatizó en que la inversión del Estado no es suficiente para generar el crecimiento de un país, sino que se requiere el aporte de la empresa privada.
SOCIEDAD EXIGE GESTIÓN CON ÉTICA
El Consejo Empresarial de América Latina (CEAL) creado hace 27 años y que reúne a más de 600 empresarios de América Latina, Estados Unidos, Puerto Rico y España realizó este jueves y viernes en Santa Cruz su primera Junta Ampliada 2016. Su temática principal fue “oportunidades e inversiones en tiempos difíciles”.
Ayer, su presidente, el brasileño Ingo Ploger, dio lectura a las principales conclusiones de este encuentro. Entre ellas se destaca que invertir en estos tiempos de cambios y transformaciones, requiere visión y coraje.
Según el CEAL, las inversiones extranjeras en términos de PIB en América Latina continúan siendo las más elevadas del mundo representando un 1,4 por ciento del PIB (161 mil millones de dólares en relación a un valor del PIB de 9.000 mil millones).
Por otra parte, han observado que hay una América Latina en proceso de transformación. “Las sociedades civiles demandan una nueva ética en la gestión pública y administradores privados transparentes, que rechacen la corrupción. Este proceso de transformación tiene la opinión pública de su lado y en países como Brasil, al poder judicial, dando apoyo a medidas que incluyen la prisión de empresarios, y el proceso para la destitución del Presidente”, dice el documento.


















