Potosí: más de dos siglos del grito libertario del 10 de noviembre de 1810
Larga historia de rebeldía y de lucha del pueblo potosino por mejores condiciones, que aún continúan, empezó el 10 de noviembre de 1810. Hace 207 años, contagiado de los movimientos insurgentes libertarios en el continente y los hechos que ocurrían en Europa, Potosí se levantó en armas contra la corona española y tomó prisionero al gobernador español Francisco de Paula Sanz, nombrando en su lugar, como gobernador interino, a Joaquín de la Quintana.
Las acciones revolucionarias del 10 de noviembre se organizaron y estallaron, luego de conocerse la victoria de los patriotas en Suipacha el 7 de noviembre.
El Conde de la Casa Real de Moneda, Felipe Lizarazu, fue el primero en dar conocer, en la Villa Imperial, la noticia de la derrota del ejército realista en Suipacha, luego de que el general José de Córdova acompañado del cura de Tupiza, José Manuel La Torre, huyó del campo de batalla hacia Cotagaita, dejando cuatro piezas de artillería y tres zurrones de plata ensayada que fueron repartidos entre los soldados del Ejército Auxiliar Argentino dirigidos por el General Balcarce.
Impulsados por la noticia de Suipacha, los patriotas potosinos organizaron una reunión secreta, la noche del 9 de noviembre, en la casa de Pedro Azcarate (ubicada en la hoy plaza Ballivián) donde prepararon todo el plan para deponer a las autoridades españolas.
Ulucúa y Santibáñez, dos de los insurgentes que habían participado de la reunión secreta, cumplieron con la misión de recorrer por numerosas casas, convocando a las personas adeptas a la revolución a reunirse al día siguiente en la plaza mayor y participar del Cabildo Abierto.
El 10 de noviembre, las calles contiguas a la plaza de armas se vieron totalmente colmadas por ciudadanos al grito de ¡Viva la libertad! ¡Abajo los chapetones!
Las fuerzas patriotas, lideradas por Manuel Molina, los hermanos Alejo y Mariano Nogales, Manuel Millares, Salvador José de Matos, Melchor Daza, Mariano Subieta, Casimiro Hoyos, Joaquín de la Quintana, Pedro Antonio Azcáreta, entre otros, depusieron a los representantes de la corona española.
La rebelión se mantuvo hasta 1812, cuando el ejército realista retomó el control de la Villa Imperial y todos los promotores del levantamiento fueron perseguidos, castigados y sentenciados, murieron en la horca, en la plaza principal potosina.
Héroes potosinos
Mariano Nogales. Se unió al bando insurgente junto a hermanos y primos. Luego de la salida del ejército auxiliar, se dedicó a acaudillar gente, principalmente indígena, con la que combatió. Fue capturado y ejecutado en la horca el 15 de julio de 1812.
Salvador José de Matos. Era ensayador del Banco; es decir, se ocupaba de “ensayar” o verificar la calidad de la plata que se traía al Banco de San Carlos. Participó de los movimientos libertarios del 10 de noviembre de 1810. El cabildo abierto lo nombró diputado de Potosí en la Junta de Buenos Aires, cargo que no logró asumir.
Andrea Arias y Cuiza. Hija de una reconocida familia potosina, combatió en las filas lideradas por Vicente Camargo.
Fue obligada a comparecer ante el gobernador Pedro Antonio Rolando, quien ordenó su apresamiento. Fue torturada y fusilada en la plaza.
La Villa Imperial
Las minas de plata, cuyo descubrimiento –en 1554 por Diego Huallpa– dio pie a muchas leyendas, fueron la base para la fundación de la ciudad de Potosí, a los pies del Cerro Rico, el 1 de abril de 1545 por Juan de Villarroel, los capitanes Diego de Centeno y Santandia, y el Maestre de Campo Pedro Cotamito.
Carlos V concedió a Juan de Villarroel el título de Fundador de Potosí y dio a la ciudad el Escudo de Armas mediante cédula de 28 de Enero de 1547, en el que, además, le dio el título de “Villa Imperial de Carlos V”. Al pie del emblema del escudo corría la siguiente leyenda: “Soy el rico Potosí, del mundo soy el tesoro; soy el rey de los montes, envidia soy de los reyes”.
“¡VALE UN POTOSÍ!”
La frase “¡Vale un Potosí!” que se utilizó en la época colonial para expresar la importancia de la Villa Imperial de Carlos V refleja acertadamente el valor del imponente Cerro Rico (Sumaj Orcko), que en sus entrañas concentraba las más codiciadas vetas de plata, que le permitieron constituirse en el mayor centro productor de este mineral.
En el siglo XVII se convirtió Potosí en la ciudad más grande de América, por su población e importancia económica. Hacia el año 1560, Potosí tenía unos 160 mil habitantes, se dice que superaba a la de París o Londres. Como legado de la opulencia que se vivió en esa época está su valiosa arquitectura.
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SÍMBOLOS POTOSINOS
La bandera
La bandera potosina tiene origen colonial. Está dividida en cuatro cuarteles en sentido horizontal, dos de color rojo punzo y dos de color blanco entre cruzados, que significan “Paz o Sangre”.
El escudo
El actual escudo potosino fue otorgado a la Villa Imperial de Carlos V, en colonia, por Célula Real por el Rey de España en 1636. Está compuesto por un solo cuartel.
1826
Creación de Potosí
El departamento fue creado sobre la base de la antigua Intendencia de Potosí de la Real Audiencia de Charcas.


























