Inexcusable condena al gobierno de Venezuela
La pretensión del régimen familiar-militar que gobierna Venezuela de prorrogarse en el poder a través de un ilegítimo proceso electoral totalmente amañado, exige a los países, gobiernos y ciudadanos de clara adhesión a los valores democráticos y humanitarios, condenar dicho intento y unirse a la cada vez más amplia coalición que busca que esa nación recupere el sistema democrático y enfrente la severa crisis a la que ha sido conducida por el corrupto e ineficiente régimen.
Cabe recordar que la espuria Asamblea Constituyente adelantó las elecciones generales y, a través de un sumiso Consejo Nacional Electoral, ha establecidos requisitos que otorgan al régimen todas las ventajas posibles para imponerse en esos comicios.
Sobre el tema, los obispos de la Iglesia católica de Venezuela, que tienen la bendición papal, además de reiterar que dicha Asamblea “es inconstitucional e ilegítima en su origen y en su desempeño”, ha emitido dicha convocatoria “contraviniendo el marco legal vigente”.
Asimismo, sostienen que es “un despropósito ético y humano, un verdadero crimen que clama al cielo, que en medio de una situación de penuria, hambre, parálisis de servicios, muerte y colapso nacional se privilegie un espectáculo de distracción y alienación”. Señalan que se “necesitan instituciones del Estado que respeten la voluntad del pueblo”, califica como inaceptable “la actuación del gobierno” y como “deficiente e incoherente”, en muchas circunstancias, a la dirigencia de los partidos político”.
Por su parte, el Grupo de Lima, conformado por los cancilleres de 14 países de la región, entre los que se encuentran Brasil, México, Colombia, Perú y Argentina, ha exigido al gobierno venezolano, al término de un encuentro realizado en Lima, elaborar un nuevo calendario electoral, pues no “puede haber elecciones libres y justas con presos políticos, sin la plena participación de los partidos políticos y líderes detenidos o inhabilitados arbitrariamente”. Además, pide “abrir un corredor humanitario” para enfrentar el desabastecimiento de alimentos y medicamentos que sufre la población venezolana.
Adicionalmente, Perú ha pedido al mandatario venezolano no participar en la Cumbre de las Américas que se realizará en ese país, pues su presencia “no será bienvenida”, y ya hay gobiernos que han anunciado que si la cúpula familiar militar persiste en la realización de elecciones, no reconocerán a las autoridades que de ellas surjan.
Es que, hay que insistir, la dignidad democrática y un espíritu humanista exigen condenar y aislar al régimen que gobierna Venezuela.


















