Reencuentro con las urnas
El próximo domingo, 19 de abril, en cinco departamentos de Bolivia los ciudadanos mayores de 18 años e inscritos en el padrón electoral se reencontrarán con las urnas para las segundas vueltas de la elección de gobernadores, en lo que representará un hito en nuestra historia democrática y la consolidación del sistema institucional.
Más de cuatro millones de electores están convocados a ser parte de esta fiesta democrática en Santa Cruz, Oruro, Tarija, Chuquisaca y Beni.
La Paz queda al margen tras la declinación de una de las fuerzas políticas, lo que reconfiguró el escenario político subnacional y ensombreció el desarrollo del proceso por las apelaciones presentadas en los tribunales de justicia y por las protestas en las calles.
Sin embargo, se trata de un antecedente que ayudará a cambiar la ley electoral con miras a la desaparición de los denominados “taxi partidos”, que distorsionan el sentido democrático y participativo de la política.
Los comicios del domingo se desarrollarán bajo las mismas condiciones de seguridad y transparencia que las pasadas elecciones del 22 de marzo. Los tribunales electorales han desplegado una logística similar y se preparan para entregar los resultados de manera ágil y rápida.
La votación es necesaria para definir quién será el próximo gobernador, debido a que ninguno de los candidatos alcanzó en la primera vuelta el 50% más 1 de los votos, o un mínimo del 40% con una ventaja de 10 puntos porcentuales sobre el segundo.
En esas circunstancias, la normativa establece que los dos candidatos más votados en el primer sufragio se sometan a una segunda vuelta electoral, en este caso, para elegir a los cinco gobernadores de los departamentos, para el próximo lustro.
Las elecciones del domingo terminarán de cerrar el ciclo electoral en Bolivia y definirán a las autoridades que trabajarán con el Gobierno de Rodrigo Paz, quien asumió en noviembre de 2026, con enormes desafíos para los siguientes cinco años.
Al igual, que lo ocurrió con el Gobierno central, las nuevas autoridades que asuman sus cargos en mayo se encontrarán con instituciones debilitadas y con pocos recursos económicos para atender las múltiples demandas de la población.
Y, si bien se están depositando muchas de las esperanzas en la propuesta del 50/50 del presidente Paz, la actual coyuntura debe llevar a las gobernaciones a enfocarse también en la generación de recursos propios apelando a mecanismos creativos y no sólo aumentando impuestos a los contribuyentes.
Al final de la jornada electoral del domingo, más allá del resultado y los colores políticos, el triunfo es de la democracia y las autoridades deberán impulsar un proyecto común: el desarrollo regional que atienda las necesidades más urgentes de la población, como la salud, la integración caminera y la producción.

















