La tina de oro de Ramos Orko
José Benigno Rivera Bravo
Al sudoeste de la Villa de Tarabuco, se encuentran un par de cerros llamados Kara-kara y Churicana, por medio de estos va un camino de herradura que nos traslada a las márgenes del Pilcomayo, más arriba del cantón Sotomayor; en la ribera opuesta existe una montaña elevada que lleva el nombre de Ramos-Orko.
La tradición dice que allí existe una gran tina de barro cocido, llena de onzas de oro, pero la llegada a la cumbre donde se encuentra dicha tina es imposible, tanto por tratarse de una senda inaccesible, como porque a todo aventurero que se ha atrevido a practicar una exploración, más o menos a mitad del camino, han comenzado a caerle en su alrededor considerables cantidades de piedras con intención de descalabrarlo; por otra parte, se les presenta un vendaval exagerado que trata de hacerles perder el equilibrio para precipitarles a las profundidades del barranco.
Dicen las gentes de la comarca que este cerro tiene un encantamiento, razón por la que nadie se ha atrevido a escalarlo y encontrar la tina de oro y su fabulosa riqueza.























