Tres jugadores de Independiente denuncian abusos e intiman al club por sueldos incompletos
Los jugadores Carlos Florenciañez, Janeiler Rivas y Harold Reina de Independiente, de Sucre, denunciaron que el club los separó del trabajo del resto del plantel y los obliga a entrenar en condiciones inadecuadas para un futbolista profesional, además que los tres intimaron a la institución para que complete los pagos de sus sueldos.
La denuncia la hizo conocer el abogado de los tres jugadores, Eduardo Martins, a quien los jugadores enviaron fotos y videos como prueba de los malos tratos a los que son sometidos, desde el pasado lunes.
Los jugadores en un video cuentan cómo fueron obligados a entrenar a triple turno, el primero a las 06:00, citados en lugares donde no tienen las mínimas condiciones para entrenarse, sin camarines (tuvieron que cambiarse al aire libre), sin kinesiólogos, poniendo además de su salud en riesgo, su integridad física, porque deben trotar en espacios abiertos con perros cerca y movilidades que podrían chocarlos.
Esta denuncia, sumado a la intimación de pago de sueldos adeudados ya fue enviado al club Independiente hace unos días, que a la fecha no tuvo respuesta.
Martins explicó que hoy se enviará la denuncia contra la presidenta del club Independiente, Jenny Montaño y el entrenador del plantel, Marcelo Robledo, a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Fabol y el Sindicato Mundial de Futbolistas.
Al respecto el club chuquisaqueño aún no emitió ningún comunicado.
Pagos incompletos
De manera extraoficial se pudo conocer parte de la intimación de Carlos Florenciañez, en la que primero solicita que el club explique porqué la decisión de hacerlos trabajar en estas condiciones, con la que según el jugador el club está incurriendo en una conducta abusiva con la intención de forzar su rescisión.
Florenciañez señala que en el club Independiente nunca pagó su sueldo completo, por lo que ahora pide que se le pague el resto de la deuda de manera urgente, porque están amenazados por la dueña de la casa donde vive de desalojarlos (a él y su familia), sino paga el alquiler del lugar.
Las intimaciones de los otros dos jugadores serían similares en cuento al pedido de que el club pague el resto de sus sueldos.



















