Un libro de 5 kg describe el mejor aporte árabe a Bolivia

Actualidad
Publicado el 25/01/2021 a las 19h47
ESCUCHA LA NOTICIA

Hace aproximadamente 102 años, un miembro de la tribu Farahiye y del clan Khomsan partía desde la mítica Belén. Quién sabe si alguno de sus padres o abuelos alguna vez imaginó que en el otro lado del mundo sus descendientes alcanzarían prestigio, fama y fortuna. Ese confín del planeta se llama La Paz y se halla a 16.191 kilómetros de Belén. Aquellos inmigrantes del clan Khomsan, de principios del siglo XX, apellidaban Dueri. Sí, se trata de la familia que creó empresas tan pujantes como Discolandia y radio Panamericana.

Obviamente, no es el único caso ni muchísimo menos. Casi cinco décadas antes que los Dueri, por ejemplo, otras dos familias árabes, esta vez de origen libanés, partieron también hacia Sudamérica. Dos de sus descendientes resultaron protagonistas centrales de la mayor revolución que ha vivido Bolivia. El 9 de abril de 1952, el general Antonio Seleme Vargas precipitó el golpe de Estado que luego se convertiría en insurrección popular. Esa insurrección tenía como uno de sus cuatro principales caudillos a Juan Lechín Oquendo, quien durante tres décadas influyó decisivamente en la política boliviana.      

Tanto Seleme (hijo de José Seleme Seleme) como Lechín (hijo de Juan Lechín Lechín) habían combatido en la Guerra del Chaco. Fueron parte los aproximadamente 100 combatientes bolivianos de apellido y sangre árabes que podrían haberse excusado de participar en la contienda. “Aquellos inmigrantes, dado que aún no se habían independizado sus territorios, tenían nacionalidad británica o francesa –explica el cónsul de Jordania en Bolivia Luis Alberto Asbún Karmy–. Pero la comunidad árabe resultó la única colonia extranjera que decidió mandar sus hijos al Chaco”.

  • Héroes de guerra

Entre aquellos combatientes hubo verdaderos héroes de guerra que rubricaron su pertenencia a la nueva patria con sangre. Es el caso de Ernesto Asbún S., quien se había presentado como soldado raso y después de un año salió herido del frente. Tras recuperarse en Cochabamba, por propia voluntad, volvió a la zona de guerra, esta vez con grado militar. Reingresó como suboficial abanderado del regimiento Aroma Tercero de caballería. Su actuación resultaba altamente destacada y llamaba la atención de superiores que comenzaron a darle tareas de responsabilidad y riesgo.

En una refriega con el enemigo, el año 1933, fue herido de gravedad  e internado en el hospital de la Cruz Roja de Murguía. Al caer y ocupar el poblado, un grupo de militares paraguayos decidió ejecutarlo, pese a los ruegos del representante de la Cruz Roja. El temor a aquel oficial hizo que procediesen con una saña extrema. Sus restos fueron enterrados en las inmediaciones del centro hospitalario.

Así decenas y decenas de descendientes de palestinos, libaneses, sirios, iraquíes, egipcios, jordanos y de otros países de la célebre región oriental han dejado huella en la historia boliviana. Están, para más ejemplos, los Eid, cuyos antepasados partieron desde Derdiwan, Palestina, y comenzaron a llegar alrededor de 1913. Bien sabido es su notable éxito en las empresas de gaseosas, el automovilismo y, en un célebre caso, en la política de los años 80. Se sabe que SaiId, uno de los hijos de Abdeldrasul, y Yuséf Ibin Awad el Id (en castellano Eid) cuentan entre los primeros en llegar. Se asentaron especialmente en la zona de Vallegrande donde iniciaron una próspera carrera de comerciantes.

  • Infinidad de personalidades

Claro, están los Bendek (del célebre campeón cruceño), los Handal, los Casap, los Cassal, los Chaín, los Salaue, los Said, los Mustafá, los Homsi, los Alem... También, en algunos casos, hubo una pronta castellanización, como en la familia Mendoza-Saleck de donde descendió don Rafael Mendoza Castellón, uno de los presidentes ícono del club The Strongest, que sucedió en el cargo a don Antonio Asbún. Influyen e influyeron tanto en la historia boliviana que hasta un presidente de la república, Juan Pereda Asbún, era descendiente de inmigrantes árabes.       

Así de singular resulta la historia de esta comunidad que, según Asbún Karmy, comenzó a llegar a Bolivia alrededor de 1880. “Tiene una particularidad –dice este diplomático y empresario–: La migración árabe en toda la América española es inversamente proporcional a la realidad demográfica del mundo árabe. En el mundo árabe, el 90 por ciento o más es musulmán y el 10 por ciento, cristiano. En este caso fue al revés, más del 90 por ciento de quienes llegaron eran cristianos. Esto demuestra que fue una inmigración por motivos religiosos, aunque influyeron otros factores en mucha menor proporción y válidos sólo en algunos casos”.

En ese tiempo Turquía sometía a todo el mundo árabe. Aquel imperio otomano discriminaba a las familias cristianas, en especial a las católicas. En sus diversos frentes de guerra, llevaba a primera línea a forzados reclutas cristianos árabes. Buscaba amedrentarlos y exterminarlos. Entonces se precipitó un éxodo hacia países católicos, y especialmente, hacia los latinoamericanos.

“Llegaron en barcos como el Potosí que pertenecía a Bolivia –dice Alberto Asbún–. Los primeros se afincaron en departamento del Litoral. Es más, respaldaron la causa boliviana tras la invasión de los chilenos. Veían la invasión como injusta y no sostenible y confiaban en que Bolivia recuperaría sus territorios. Ahí empieza la historia de la comunidad árabe-boliviana que luego se va hacia Potosí, Oruro, Cochabamba, La Paz…”.     

  • Un libro poco común

Una precisa historia que suma ya a 2.500 familias y 600 apellidos, debidamente registrados, en varios casos con antecedentes de dos, tres o más siglos. Se trata de un libro de proporciones extraordinarias: “La migración árabe y su descendencia en Bolivia”. Con sus 1.100 páginas, tamaño carta, que le dan una altura de casi 10 centímetros, resulta un ejemplar que rara vez se ve en las librerías. Tiene 4.060 fotografías y gráficos, pesa casi 5 kilogramos y, justamente, debido a sus dimensiones, precisa de un atril para poderlo leerlo con comodidad. El portal Amazon ya informó que el libro mereció el interés de varias importantes bibliotecas y universidades internacionales.

Pero la obra no sólo llama la atención por sus medidas y su contenido, sino por el tiempo y esfuerzos que su realización ha implicado. Veinte años (1980 a 2000) en su primera edición (mucho más reducida) y otros 20 años (2000 a 2020) para la que acaba de lanzarse. El trabajo implicó estadías de varios meses en Oriente Medio y durante diversas oportunidades de las que ya se perdió la cuenta. El esfuerzo y el resultado fueron tan llamativos que un destacado representante de la comunidad árabe en Paraguay, en 2007, pidió al autor que realice una obra similar.

Para esa labor le ofrecieron todas las condiciones de trabajo: una suite en un hotel de cinco estrellas, tres secretarias y libre disponibilidad de medios de información. Un año más tarde, la versión paraguaya fue presentada al público. Nuevamente debió ubicar tribus, clanes, matrimonios, actas, orígenes, religión de origen, religión de destino…   

Y en medio de las historias bi o tricentenarias vale destacar la de Nassar Hazboun, el ancestro de la mayoría de las familias Asbún en Bolivia. Probablemente, no imaginó que un descendiente suyo, el cónsul Alberto Asbún Karmy, un día decidiese escribir esta historia de siglos que unió tan profundamente a dos pueblos.

  • Viajes épicos

“La migración árabe tomó diversas rutas, pero eran realmente viajes épicos –cita emocionado el autor–. Mis abuelos, por ejemplo, venían a buscar a dos hermanos. Viajaron tres meses desde Palestina hasta Buenos Aires y luego en tren hasta Jujuy. De Jujuy a la Quiaca fueron en diligencia. De la Quiaca a Oruro, en mulas durante varias semanas. Ubicaron a un hermano en Cochabamba, y se enteraron que el otro estaba en el Beni. Mi abuelo va a buscarlo y realiza un viaje de 40 días”.

Y fueron aquellos relatos de su abuela paterna, cuando le hablaba de sus ancestros, los que le inspiraron a realizar su investigación genealógica. Asbún, hombre dedicado además a varias artes y saberes que van desde la pintura hasta las ciencias políticas, pasó sus propias pruebas y odiseas al trabajar el libro. Baste señalar que visitó tan asiduamente los archivos en la delicada zona palestina que llamó la atención de las autoridades israelíes. En una de esas visitas, y tras insistirles en que él sólo buscaba conocer sus raíces, recibió la conminatoria de que debía abandonar el país en 48 horas.

Ha escrito además otros siete libros. Precisamente esa labor hizo que en 2006, el rey Hussein de Jordania, quien andaba buscando información sobre los emigrantes árabes, al ver la primera edición se asombró. Poco después el monarca que lo sucedió, Abdallah II, lo contactó y decidió trasladar su consulado a Santa Cruz y nombrar a este empresario nacido en Cochabamba hace 72 años su representante. Naturalmente ello implicó un nuevo viaje a Oriente Medio para conocer a su majestad y recibir en mano propia el nombramiento de cónsul honorario.   

Tras cuatro décadas de trabajo y sus incontables viajes en el tiempo y el espacio, Luis Alberto Asbún Karmy remarca una conclusión de su trabajo: “El 95 o más por ciento de los árabes que llegaron a Bolivia se quedaron. Un 1 o 2 por ciento volvieron, otro 1 o 2 por ciento se fueron a Brasil o Chile. Lo más grande de la migración árabe es su bolivianización, es la que mejor se adaptó y mestizó. Varios, incluso, no quieren acordarse de sus orígenes y valoran más su nacionalidad boliviana”.

Tus comentarios


En Portada
La encargada de Negocios y el agregado de Defensa de la Embajada de EEUU en La Paz se reunieron este viernes con el ministro de Defensa.
El exdirector nacional de Inteligencia de la Policía, coronel Juan Ferrufino, fue aprehendido este viernes en La Paz por presuntas irregularidades en el...

En menos de un mes, el gobierno de Donald Trump retiró o restringió la visa de ingreso a Estados Unidos a un total de 28 ciudadanos bolivianos, incluidas sus...
El diputado de Alianza Popular, Rolando Pacheco, aseguró que no renunciará a su curul tras las restricciones de visa impuestas por Estados Unidos y los pedidos...
La Policía informó este viernes que cuatro efectivos policiales fueron aprehendidos quienes presuntamente habrían permitido que el exfiscal general del Estado...
Los diputados Óscar García y Katia Arando asumieron este viernes la jefatura del Partido Demócrata Cristiano (PDC), informó el legislador Juan Cruz.

Actualidad
También hubo inundaciones en algunas zonas del centro paceño y del barrio de San Jorge, donde la acumulación de agua...
Una de esas medidas se refiere al registro obligatorio para ONG y fundaciones nacionales y extranjeras que operan en...
El Gobierno francés advirtió que "la extrema izquierda radical" ha instado "a cometer abusos" y "saqueos" durante las...
La encargada de Negocios y el agregado de Defensa de la Embajada de EEUU en La Paz se reunieron este viernes con el...

Deportes
Durante la posesión del Comité Organizador de los XXI Juegos Bolivarianos La Paz 2029, el presidente Rodrigo Paz...
Después de una brillante presentación, el boliviano Conrrado Moscoso revalidó su título en el XXVIII Campeonato Mundial...
El deportista chuquisaqueño Conrrado Moscoso se venció al estadounidense Jake Bredenbeck y se coronó como campeón del...
Real Madrid pegó en momentos claves y se impuso por 4 a 1 a los Toros Rojos en el Bernabéu. Así, los madridistas...


Doble Click
Los Coros Municipales de Cochabamba vuelven al escenario este sábado (19:30) para protagonizar el Concierto Coral en el...
Las obras Santa Cruz S.A: agronegocio y mito empresarial y Los Cuentos de los hermanos Grimm, fueron los libros más...
Desde ayer, la pintura y el agua se constituyen en los principales protagonistas de la 5ta Bienal Internacional de la...
El cochabambino Adriano Lenaz Zenteno y la paceña María Rilda Paco Alvarado ganaron la cuarta versión del Premio...