Mundial 2026, sus escenarios más imponentes
RMC
Azteca, histórico y legendario
En un Mundial repleto de estadios ultramodernos, el Azteca destaca como una anomalía. Nos recuerda que un escenario así puede ser magnífico sin estar completamente terminado.
Igual que en 1970 y 1986, el Azteca, rebautizado Ciudad de México, acogió este año su tercer partido inaugural de un campeonato del mundo. Tuvo renovaciones desde las legendarias hazañas de Pelé y Maradona, pero su espíritu permanece intacto. Aunque aún algo deteriorado por fuera, con detalles sin terminar, deja sin aliento una vez que se suben las largas rampas.
El desnivel es vertiginoso pues las gradas descienden abruptamente hasta un terreno de juego situado a 9 metros bajo el nivel del suelo. Se encuentran guiños históricos por todo el estadio, con placas que conmemoran el partido Inglaterra-Argentina de 1986 y una estatua de un hincha legendario que simboliza su apasionada atmósfera futbolera.
Nueva York-Nueva Jersey: el más codiciado
Es un estadio de fútbol americano que se adapta perfectamente a las exigencias del Mundial e incluso a espectáculos musicales. Construido en 2010. sus gradas, imponentes, son algo vertiginosas, pero con las primeras filas bastante cerca del terreno de juego, lo que realza la atmósfera y la cercanía a la acción.
Una diferencia clave con respecto a otros estadios es la ausencia de techo y, por lo tanto, la falta de sombra para los espectadores, que quedan expuestos a la luz solar directa.
Su diseño, con tres niveles de graderías que rodean el terreno de juego, propició una ola mexicana espectacular durante el partido Francia-Senegal. Desde el exterior es imponente, con una forma ovalada muy moderna.
El principal inconveniente para muchos aficionados, especialmente durante el partido Marruecos-Brasil, ha sido la dificultad de acceso, ya que solo una carretera, a menudo congestionada, conecta el estadio desde Nueva Jersey hasta Nueva York.
























