El lenguaje del lamido ¿Por qué los gatos lamen a los humanos?
Con datos de Infobae
Para los tutores de gatos, que su mascota les lama las manos, el rostro o el cabello suele interpretarse como una muestra inequívoca de cariño. Sin embargo, en el ámbito de la etología y la medicina veterinaria, este comportamiento no responde a una causa única, sino a un complejo abanico de razones sociales, territoriales, de comunicación e incluso de salud física.
Un artículo publicado por el medio internacional Infobae, basado en análisis de especialistas e instituciones globales de bienestar animal, detalla que los felinos dedican hasta un ocho por ciento de su tiempo despiertos a acicalarse. Cuando esta conducta se traslada a los seres humanos, la ciencia identifica diversos factores detrás del fenómeno.
Vínculo social y búsqueda de atención
Una de las explicaciones centrales radica en el acicalamiento social o allogrooming. De acuerdo con la plataforma especializada en salud animal PetMD, citada por Infobae, lamer a otros miembros del grupo fortalece las relaciones sociales. En esa misma línea, la organización británica Cats Protection señala que, al lamer a su humano, el gato busca establecer cercanía y reforzar el lazo de confianza.
Por su parte, la red VCA Animal Hospitals apunta a un aprendizaje asociativo e indique que: si el animal recibe caricias, palabras de afecto o atención cada vez que lame a una persona, repetirá la acción como un mecanismo para solicitar interacción.
Exploración olfativa y marcado territorial
El lugar del cuerpo que el felino elige para lamer ofrece pistas sobre su motivación:
- Manos y cabello: Acumulan rastros de alimentos, sudor o cosméticos. Según el etólogo David Sands, citado por BBC Science Focus, el lamido permite a los felinos investigar las señales químicas del entorno inmediato.
- Rostro: Representa un contacto de alta confianza, similar al intercambio entre animales con un vínculo estable.
- Marcado de territorio: Lamer permite al gato depositar saliva y crear un “olor grupal”. Como explica Cats Protection, compartir aroma ayuda al animal a identificar a la persona como parte de su entorno seguro. Sands añade que, en términos coloquiales, este gesto también funciona para reemplazar olores externos por el suyo propio, reafirmando su sentido de pertenencia.
Alertas de salud y precauciones sanitarias
Aunque el lamido esporádico es habitual, la frecuencia constante puede ser un indicador de malestar, advierten PetMD y Cats Protection, ya que un aumento repentino o compulsivo en el lamido puede constituir una “conducta de desplazamiento” vinculada al estrés, la ansiedad o el rechazo a ser manipulado.
Asimismo, desde VCA Animal Hospitals recuerdan que molestias físicas, náuseas o dolores pueden desencadenar este hábito, por lo que se recomienda una evaluación veterinaria si la conducta se vuelve excesiva.
En cuanto a la seguridad humana, los especialistas sugieren evitar que los gatos laman heridas abiertas, ya que la presencia de bacterias en su cavidad bucal podría generar infecciones, especialmente en personas inmunosuprimidas. Adicionalmente, se aconseja precaución si la piel tiene aplicadas cremas o lociones médicas, cuyos componentes podrían resultar tóxicos para la mascota al ser ingeridos.




























