Vecinos de Villa Esperanza usan petardos para espantar ladrones
Ante los robos, asaltos y disputas que ocasionan las pandillas en Villa Esperanza, en el límite con el municipio de Arbieto, los vecinos recurren a sus propias estrategias para defenderse. Ahí no hay cámaras de seguridad, así que lo más efectivo es reventar petardos para alertar sobre una pelea o un robo.
“Hacemos lo que podemos. Llamamos a la Policía, lanzamos petardos para asustar a los ladrones, pero muchos no salimos porque tenemos que cuidar a nuestras familias”, dijo Fermín Choque.
Sin embargo, este mecanismo de alerta no siempre resulta, ya que son varios los delincuentes que frecuentan la zona durante la noche.
“Hace unos días, una pandilla entró a una casa y golpearon a los dueños y robaron sus cosas”, lamentó, porque nadie pudo dar la alerta.
Ante estos hechos, los vecinos solicitan mayor presencia policial. Además, la población no cuenta con servicios básicos y es evidente el deterioro de las calles.
En un recorrido por Villa Esperanza, ubicada al sur de la ciudad por el kilómetro 10 de la avenida Petrolera, los vecinos no tienen atención.
Una de las vecinas más antiguas del lugar, Marcela Herrera, expresó que la principal dificultad es toparse con pandillas y personas ebrias. “Tenemos un guardia y hay un módulo policial cerca, pero vienen a patrullar muy poco y cuando se los llama, llegan tarde”, agregó.
Otra pobladora, Hilaria Márquez, aseguró que la falta de alumbrado público contribuye con la inseguridad.
El policía del módulo 37, Diego Saravia, aseguró que durante el mes que está en el lugar no recibió ninguna denuncia de robo en el lugar, sin embargo, la gente lo alertó sobre la presencia de pandillas.
“Estoy solo haciendo guardia este turno. No estoy mucho acá, porque me mandan a otros lados. Hacemos patrullajes, pero es muy complicado distribuirse”, dijo.
Agua potable
Por otra parte, Choque manifestó que otra de las dificultades que atraviesan las personas del lugar es la escasez de agua potable, ya que, pese a existir alcantarillado, deben comprar agua de cisternas. “Yo compro cuatro turriles a la semana, comentó.
El primer secretario de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), Pedro Luna, expresó que se mandará una carta a la Gobernación y al municipio para solicitar que llegue agua potable a la zona de Uspha Uspha, debido a que son al menos 10 años que piden este beneficio.
Conflicto limítrofe
En Villa Esperanza persiste el conflicto de límites entre Arbieto y Cercado.
A esto se suma que muchos de ellos están asentados en el lugar de manera ilegal, debido a que no están dentro de la jurisdicción del Distrito 8, ni son dependientes de la Comuna Alejo Calatayud y tampoco del municipio de Arbieto, en el valle alto.
“Muchos vecinos no tenemos los planos de los lotes, estamos asentados ilegalmente y estamos mezclados, pero muchos de los vecinos pertenecemos a Cercado”, indicó la vecina Hilaria Márquez.
10 años está solicitando Uspha Uspha agua a las autoridades. Dirigentes anunciaron radicalizar sus medidas de presión para ser escuchados.
TESTIMONIOS
"Necesitamos asfalto de las calles del barrio, está lleno de baches y cuando llueve se inunda todo y es imposible que los motorizados transiten en el lugar". Hilaria Márquez. Vecina
"Estamos bien descuidados, hay muchas pandillas en la zona. Hacemos lo que podemos para cuidarnos entre nosotros, ya que no recibimos apoyo". Fermín Choque. Vecino
MUERTE DE JOVEN A MANOS DE PANDILLA
En marzo, Humberto Pacheco, un joven de 18 años, fue asesinado en el barrio Villa Esperanza tras salir de una fiesta al acompañar a su amiga que vivía a unas cuantas cuadras de su casa. Según narró la joven que presenció el hecho, la pandilla justificó el accionar pensando que Humberto era miembro de otra pandilla rival.






























