Autoridades exigirán apoyo para Villa Carreño, la más pobre de Tarata
Tras conocer la situación de extrema pobreza en la que viven varias familias en la comunidad de Villa Carreño, en el municipio de Tarata, la asambleísta departamental Sandra Muñoz indicó ayer que gestionará ayuda para auxiliar con alimentos a niños y padres.
“Me voy a comunicar con el alcalde (Benjamín Zurita) para ver qué es lo que se necesita y colaborar con algo. La Alcaldía tiene también que hacerse cargo”, mencionó.
La legisladora señaló que, en una reunión con algunas autoridades y dirigentes de la provincia Esteban Arze, se acordó distribuir las “canastas solidarias” a sectores vulnerables previo rastrillaje.
Muñoz es representante ante la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de los municipios de Sacabamba, Anzaldo, Tarata y Arbieto.
“En varios municipios se han reformulado los saldos que tenían del desayuno escolar para entregar canastones; lamentablemente, no hemos logrado llegar al 100 por ciento. Por mi parte, entregué personalmente 50 bolsas a familias vulnerables”, afirmó.
Por su parte, la concejala de Tarata, Yolanda Mamani, señaló que Villa Carreño es considerada además “zona roja” porque se identificó que varios padres son alcohólicos y en el lugar se registra una gran cantidad de denuncias de violencia intrafamiliar.
“Evidentemente, hay niños con desnutrición. Hemos hablado con la Defensoría para que intervenga, pero no sabemos dónde llevar a los menores porque son muchos. El municipio no se puede hacer cargo porque apenas cuenta con un presupuesto anual de 8 millones de bolivianos”, explicó.
En un recorrido por Villa Carreño, este medio constató que cerca de una veintena de familias sobreviven en condiciones deplorables, sin alimento, acceso a agua potable ni energía eléctrica.
Mamani precisó que en gran parte de la comunidad hay luz y que la ausencia del servicio básico en algunas viviendas se debe a que los propietarios no iniciaron los trámites de instalación.
Agregó que en la comunidad funciona de forma gratuita un wawa wasi, que es una especie de guardería destinada al cuidado de niños menores de cinco años, cuya atención fue interrumpida por la cuarentena.
Por otro lado, la concejala mencionó que si bien el Concejo no aprobó una norma para garantizar la distribución de alimentos a sectores vulnerables por parte del Ejecutivo municipal de forma interna los legisladores entregaron alimentos.
“Tengo entendido que las concejalas de esa zona entregaron algunos víveres. Hay mucho niño abandonado. La solución a los problemas también pasa por la responsabilidad de los padres”, finalizó.
Una veintena de familias de Villa Carreño, en Tarata, viven sin alimento, agua ni energía eléctrica en plena pandemia.
PADRES CAMINAN KILÓMETROS EN BUSCA DE TRABAJO Y ALIMENTOS
REDACCIÓN CENTRAL
La falta de trabajo y alimentos obliga a algunos padres de Villa Carreño, en Tarata, a desplazarse más de 20 kilómetros a pie en busca de trabajo y alimentos.
Es el caso de Vicente Hinojosa, quien recordó que un día decidió ir caminando junto a su hermano hasta Vacas y Mizque para ayudar en la cosecha de papa.
“Me faltaba plata, entonces me fui a ganar algo. He caminado mucho sólo con mi pijchu de coca todo un día. Me han pagado con dos arrobas de papa, eso he traído para que mi esposa e hijos coman”, manifestó.
Hinojosa reiteró que la cuarentena por la emergencia sanitaria de la Covid-19 perjudica la fabricación de artesanías de arcilla porque no hay venta, por lo que varios alfareros guardan sus productos en sus viviendas y salen a trabajar de lo que encuentran en comunidades aledañas.
Destacó el apoyo de los voluntarios en la recolección de víveres a través de diferentes campañas solidarias.
Algunos pobladores expresaron que la ayuda está llegando aunque les preocupa que las autoridades municipales tomen represalias contra ellos por denunciar el abandono en el que se encuentran.
“Quisiéramos que la colaboración fuera directa para que las personas que nos están apoyando vean nuestra realidad”, dijo un poblador.
Este medio intentó por segundo día consecutivo contactarse con el alcalde de Tarata, Benjamín Zurita (MAS), pero no tuvo éxito.




























