Ataques yihadistas sin precedentes en Túnez
Túnez | AFP y EFE
Túnez sufrió ayer ataques simultáneos y “sin precedentes” en una región vecina de Libia, en los que murieron al menos 35 yihadistas, 10 miembros de las fuerzas de seguridad y siete civiles
El país ya fue golpeado el año pasado por atentados mortíferos. Las autoridades tunecinas anunciaron el cierre de su frontera con Libia, donde el caos político ha permitido prosperar a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), y fortaleció las patrullas terrestres y aéreas en la región.
Los ataques, registrados al amanecer, tuvieron por objetivo un cuartel del ejército, una comisaría de la policía y un puesto de la guardia nacional en Ben Guerdane, una localidad de 60.000 habitantes situada a escasos kilómetros de Libia.
En un balance todavía provisional, los ministerios de Defensa e Interior señalaron que 35 yihadistas, seis guardias nacionales, dos policías, un aduanero y un soldado murieron en los enfrentamientos. Al menos otros siete civiles perdieron igualmente la vida en circunstancias no precisadas.
El número de extremistas implicados no fue precisado, pero las autoridades dijeron que había todavía operaciones “en curso para perseguir a los terroristas”, de los cuales siete fueron detenidos.
Ayer, el presidente tunecino, Beji Caid Essebsi, condenó este ataque “coordinado” y “sin precedentes”, que quizás tenía como objetivo “controlar” la región.
“Los tunecinos están en guerra contra esta barbarie y estas ratas que vamos a exterminar (...) definitivamente”, agregó.
Las autoridades decretaron un toque de queda en Ben Guerdane, entre las 19:00 hora local y las 05:00, y el primer ministro Habib Essid, que se entrevistó con el presidente Essebsi, pidió a los habitantes que estuvieran vigilantes.
Las escuelas y oficinas públicas estaban cerradas en Ben Guerdane, según testigos, y las fuerzas del orden patrullaban en las calles e incitaban por megáfono a los habitantes a permanecer en sus casas.
Sobre algunos tejados se podía ver a soldados montando guardia.
Imágenes que circulan por Internet mostraban a algunos habitantes observando y aplaudiendo a los soldados. “¡Viva Túnez! ¡Dios es grande!”, gritaban mientras se escuchaban todavía disparos.
FRANCIA Y ALEMANIA CONDENAN LOS ATAQUES
Francia y Alemania condenaron los ataques. El presidente francés François Hollande destacó: “Francia está junto a Túnez que, una vez más, fue atacado por ser un símbolo”.
Por su parte, el jefe de la diplomacia alemana Frank-Walter Steinmeier denunció un nuevo intento “de desestabilización de la democracia tunecina”.
Ningún grupo ha asumido la autoría del ataque, pero las redes sociales vinculadas con diferentes grupos yihadistas y en particular con la rama libia de la organización Estado Islámico (EI) ya han felicitado a sus autores.
El miércoles pasado, cuando cinco presuntos extremistas fueron abatidos en Ben Guerdan tras entrar de formar similar desde Libia y atrincherarse en una casa, las autoridades tunecinas ya acusaron a esta rama.
Testigos informaron entonces de que otros cinco presuntos yihadistas habían logrado huir en dirección a las amplias áreas de desierto que componen la porosa frontera entre Libia, Túnez y Argelia.





















