Protesta violentas causan destrozos en calles de Barcelona
El centro de Barcelona se sumió en el caos anoche con enfrentamientos violentos entre radicales independentistas y la Policía, al cierre de una multitudinaria marcha en la quinta jornada de protestas contra la condena impuesta a líderes separatistas.
Barricadas en llamas y fogatas iluminaban las calles del centro de la turística ciudad, escenario de choques entre cientos de manifestantes con la cara tapada, que lanzaban objetos contundentes y potentes petardos, y la policía, que respondía con cargas y balas de goma, constataron periodistas de la AFP.
Muestra de la exacerbación de la violencia, que se prolongaba por varias horas y escalaba a un nivel mayor en esta noche de disturbios en Barcelona, la Policía usó por primera vez gases lacrimógenos y un camión lanza agua para abrirse paso a través de las barricadas construidas con todo tipo de mobiliario urbano.
Violencia
Los hechos violentos comenzaron en la tarde cerca de la comisaría central de la Policía Nacional, pero los disturbios se expandieron después por todo el centro.
Nacida de la frustración de una parte de la base independentista, dos años después de la tentativa de secesión de Cataluña de 2017, la violencia marca un punto de inflexión para el movimiento separatista que hasta ahora se jactaba de su naturaleza pacífica.
Medio millón
La violencia nocturna contrastó con una nutrida protesta durante la jornada de ayer, que reunió en Barcelona a 525 mil personas en una marea amarilla, roja y azul, los colores de la bandera independentista.
Habían llegado en columnas de miles de personas que participaron en cinco marchas de un centenar de kilómetros iniciadas el miércoles en diferentes puntos de la región.
Huelga
Las protestas coincidieron con una jornada de huelga general, que dejó sentirse en la ciudad más turística de España: poco tráfico rodado, servicios mínimos en transportes públicos y colegios y muchos comercios cerrados. En el aeropuerto se cancelaron 57 vuelos y numerosas carreteras quedaron cortadas, entre ellas la frontera terrestre con Francia.
Hasta el mundo del fútbol se vio afectado: el clásico Barça-Real Madrid, previsto en el Camp Nou el sábado 26 de octubre, será aplazado
GOBIERNOS ESTÁN CUESTIONADOS
La crisis en Cataluña se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas del 10 de noviembre en España, y ha puesto bajo presión al socialista Pedro Sánchez, a quien la oposición de derecha le reclama medidas contundentes.
El Gobierno independentista catalán, por un lado, alienta las protestas contra la sentencia, pero por otro envía a su policía autónoma, los Mossos d’Esquadra, a reprimir las actuaciones violentas con cargas y balas de espuma.
El presidente regional catalán, Quim Torra, propuso el jueves celebrar una nueva votación sobre la independencia.





















