Talibán, el grupo islamista que regresa al poder 20 años después
Después de casi dos décadas de guerra en Afganistán y pocas semanas antes de la retirada proyectada de las fuerzas estadounidenses, el domingo 15 los talibanes recuperaron el poder en Kabul, la capital, deponiendo el gobierno y provocando que millares de personas emprendan una huida exasperada para salir de ese país.
La caída de la capital afgana deshizo el postrimero rastro de control administrativo tras la atroz acometida talibán que conquistó una ciudad tras otra en cuestión de días.
El mandatario Ashraf Ghani abandonó Afganistán el domingo pasado. Después, los adalides talibanes irrumpieron su lugar en el palacio presidencial.
La arremetida de los talibanes forzó la rendición de las fuerzas afganas y, por ende, su retirada, abandonando cuantiosos puestos de vanguardia y plataformas, además de armas y equipos de guerra.
En la mayoría de los casos huyeron, rindiéndose sin luchar, como confiriéndole la razón al presidente de Estados Unidos, quien señaló que “las tropas estadounidenses no pueden ni deben luchar en una guerra que las fuerzas afganas no están dispuestas a luchar por sí mismas”.
Muchos afganos, espantadizos de los atentados en venganza, pretendieron abandonar su país el lunes pasado y buscaron resguardo en el aeropuerto internacional de Kabul, que estaba bajo el dominio de fuerzas militares foráneas que se dedicaron a coadyuvar en las evacuaciones.
El colapso del gobierno afgano, después de que Estados Unidos invirtió miles de millones de dólares para resguardar a las fuerzas de seguridad de esa nación, le dieron un epílogo vehemente a la misión militar estadounidense en su guerra más larga.
Las últimas tropas estadounidenses salieron de Afganistán a finales de julio. Según un informe de la inteligencia americana, en seis meses caería el gobierno afgano, pero se ha demostrado que solo han sido suficientes pocas semanas para que los talibanes tomen el control total de ese país. Entre el 6 y el 16 de agosto, en tan solo 10 días, se han hecho con 26 capitales de provincia, entre ellas de Kabul, la capital del país.
¿Y ahora qué?
Los líderes talibanes hasta ahora parecen estar evadiendo el discurso vehemente, y han solicitado a los comandantes que gobiernen con entereza y eviten las represalias y las arbitrariedades. Han afirmado que la gente estará segura.
Los primeros días de control talibán han proporcionado el aspecto, de sobrios en algunos territorios. Pero emergieron bastantes reportes de crueldad e intimidación como para remitir oleadas de refugiados a Kabul ante la arremetida del grupo. El aeropuerto de la capital afgana se transformó en un contexto de desesperanza y anarquía, ya que millares de afganos pretenden huir del país a cualquier precio.
Las reacciones de los organismos internacionales no se dejaron esperar, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que suspendió los fondos para Afganistán en medio de la incertidumbre.
Mientras tanto, el presidente del Banco de Afganistán dijo que el país tiene una reserva monetaria de unos 9.000 millones de dólares pero todo en el extranjero, y advirtió que la cantidad de dólares físicos en su territorio es “cercana a cero”.
1994 Aparecen los talibanes
“Los estudiantes de religión”, como también los llaman, se formaron en escuelas coránicas del vecino Pakistán.
¿QUÉ SIGNIFICA EL GOBIERNO TALIBÁN PARA LAS MUJERES?
REDACCIÓN CENTRAL
Los talibanes se fundamentan en una ideología que impone que las mujeres solo deben ocupar los padrones sociales más condicionados.
La última vez que gobernaron, prohibieron que las mujeres y las niñas realizaran la mayoría de los trabajos e incluso que asistieran a la escuela. Y las mujeres que eran atrapadas fuera de casa con el rostro descubierto se aventuraban a castigos muy rígidos. Las mujeres solteras que fueran vistas en compañía de hombres libres también sufrían penas.
Después de que el gobierno talibán fue depuesto por una coalición liderada por Estados Unidos, las mujeres forjaron progresos en Afganistán. Pero dos décadas más tarde, cuando Estados Unidos negociaba un convenio de repliegue de tropas con los talibanes, varias expresaron estar intranquilas de dilapidar el terreno ganado.
Por ejemplo, combatientes talibanes ingresaron días atrás a las oficinas de un banco en Kandahar y ordenaron a las nueve mujeres que trabajaban ahí que se marcharan y dijeron que sus familiares varones debían ocupar su lugar. En la ciudad de Kunduz, al norte del país, los nuevos gobernantes talibanes de la ciudad ordenaron a las mujeres que habían trabajado para el gobierno que abandonaran sus puestos de trabajo.
























