Aumenta la tensión en Ecuador con detención del líder de las protestas
QUITO, Efe
La tensión en Ecuador, iniciada el lunes por las protestas del movimiento indígena contra el alza de precios y las políticas del Gobierno del presidente Guillermo Lasso, creció ayer al ser detenido Leonidas Iza, principal promotor de la movilización, cuyos dirigentes llaman a “radicalizar” las acciones.
Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y una de las principales figuras opositoras al Ejecutivo, fue arrestado la madrugada de ayer cuando visitaba a manifestantes cerca de Pastocalle, dentro de su natal provincia andina de Cotopaxi.
Sólo unos minutos después, Lasso anunciaba en un mensaje a la nación que se había iniciado la detención de los autores materiales e intelectuales de los actos de los “violentos actos” ocurridos durante la primera jornada de la movilización.
Con ello, el mandatario se refería a incidentes aislados en distintos puntos del país como el incendio de un vehículo de Policía en la provincia de Azuay, la toma de una unidad de bombeo de petróleo en el Bloque 16, en la Amazonía, y hostigamientos a productores florícolas para unirse a las medidas de fuerza.
Salvo estas situaciones, el primer día del “paro nacional e indefinido” convocado por la Conaie, la mayor organización indígena del país, había transcurrido con algunos cortes de carreteras que no habían afectado en gran medida al funcionamiento de los servicios esenciales, según reportaba el Ejecutivo.
Por eso, la repentina detención de Iza tomó por sorpresa al movimiento indígena cuando un nutrido contingente policial se lo llevó en un vehículo con dirección desconocida.
El primer conflicto social para Lasso
La movilización fue convocada por el movimiento indígena al transcurrir el primer año de mandato del presidente Lasso y sin que los diferentes intentos de diálogo con el Gobierno hayan dado frutos.
Entre los principales reclamos están el alza de los precios de los combustibles, los bajos precios que reciben los productores por el banano, la leche y leche, así como la exigencia de respetar los derechos indígenas ante la intención de Lasso de incrementar la actividad petrolera y minera en el país. El Gobierno ha advertido que no iba a permitir una ola de protestas con altercados violentos.























