Nos dejó un demócrata de lujo
Conocí a René Recacochea Salinas en la década de 1970, en plena lucha para recuperar la democracia de manos de la dictadura militar. Fueron años difíciles y duros para la juventud universitaria que, junto a las organizaciones sociales, logró derribar las estructuras del poder político autoritario, reemplazándolo, en octubre de 1982, por el gobierno de Hernán Siles Suazo que abrió el camino de la democracia en el país.
“Reca”, como le llamábamos comúnmente, desde un principio mostró su perfil de líder democrático; él estaba convencido de los ideales que unían a los jóvenes luchadores por construir una patria libre con justicia social, soberanía plena y sin discriminación ni sometimiento a los poderes imperiales de occidente o de oriente. Entre 1989 y 1993, en el gobierno de Jaime Paz Zamora, se hizo cargo de la prefectura cochabambina donde selló su propia conciencia humanística y liberadora creando una imagen nueva de la gestión prefectural que, en el pasado, estaba asociada a la represión política; aplicando el diálogo como el método más eficiente para resolver las demandas sociales de la población cochabambina y de sus instituciones y organizaciones más representativas. Dotado de una sólida preparación académica y una amplia cultura política, “Reca” poseía una infinita capacidad para negociar y resolver los problemas políticos o sociales mediante el diálogo y la conciliación; saber utilizar las palabras, los gestos y los ademanes más apropiados, pero también el saber escuchar a los interlocutores, le permitía bajar las tensiones y sortear todas las dificultades con la población civil. Jamás utilizó el insulto, la diatriba o la persecución política a los adversarios u opositores estando de autoridad prefectural. Mas al contrario, ayudó a muchos dirigentes, en situaciones difíciles, como el caso que me relató de Evo Morales, dirigente de los cocaleros, quien en uno de sus viajes del trópico a Cochabamba debía ser interceptado y apresado por instructores estadounidensess que erradicaban la coca excedentaria. Conocedor de esta operación secreta, Reca filtró la información a Evo que logró escapar de sus captores a tiempo.
Para la población cochabambina, René Recacochea era un prefecto de lujo y fue también cuando ocupó otros cargos de diputado o diplomático; en su vida privada era igual. En estos últimos años, seguía en actividad siempre organizando eventos para debatir entre la ciudadanía los temas o problemas más importantes en lo político, económico o social del país o del departamento de Cochabamba. Un tema recurrente fue la progresiva pérdida de la institucionalidad democrática en el país y el riesgo de caer nuevamente en dictaduras. En medio de esta preocupación le vino la súbita muerte y René Recacochea deja un valioso legado a todos los bolivianos y a los cochabambinos en particular. La democracia es un patrimonio recuperado y ganado por una generación de bolivianos, preservarla y perfeccionarla es obligación de las juventudes actuales que deben luchar igual que en el pasado, siguiendo el ejemplo de” Reca” para impedir que Bolivia caiga en dictaduras parecidas a las de Venezuela o Nicaragua.
El autor es economista
Columnas de GUIDO ESPINOZA TERÁN















