La Relatividad probada
Cien años, en términos astronómicos, es muy poco tiempo, pero en la escala de nosotros, los hombres, es un periodo significativo.
Ayer se cumplieron 100 años del eclipse total de sol que probó por primera vez la Teoría General de la Relatividad. Pero este hecho tuvo que pasar por una odisea de acontecimientos antes de llegar a ser aceptado como cierto. Desde 1914 se produjeron intentos de probar la teoría que cambiaría la concepción que hoy tenemos del lugar que ocupamos en el universo.
El 29 de mayo de 1919 fue el día; luego de un momento en que el cielo se nubló, las nubes se disiparon y se pudo fotografiar las 12 estrellas cuyas imágenes se requerían para probar la teoría. Luego, la Relatividad se comprobó finalmente, el mundo aprendió el nombre de Albert Einstein y éste se convirtió en un ícono de la cultura popular, pese a que el común de las personas no entendía una palabra de lo que significaban sus extrañas ideas.
Una imagen publicada hace poco por la cadena BBC muestra el área donde el eclipse pudo ser visto de forma total, Bolivia fue parte de esa área, y específicamente la ciudad de La Paz.
La comprobación de la Teoría de la Relatividad es mucho más que la comprobación del “pensamiento más feliz” de un joven rebelde que quiso reescribir las leyes de la física, es la explicación de muchos de los éxitos tecnológicos que hasta ahora el hombre ha desarrollado, como el GPS, los rayos láser y los satélites, cosas que hacen del mundo un lugar más interconectado y, por supuesto, más cómodo, y con más oportunidades. Por todo esto, la Relatividad y su autor se hacen merecedores de un homenaje universal.
Licenciado en ciencias políticas
Columnas de IGNACIO VERA DE RADA

















