Contra la impunidad
Los bolivianos ya están acostumbrados a las noticias sobre la corrupción en la justicia, pero un hecho reciente ha generado no sólo asombro, sino indignación por la actuación de una jueza en Santa Cruz.
Se trata de Shirley Becerra, quien ahora es investigada por el Consejo de la Magistratura; absolvió de todos los cargos que se le imputaban al menor involucrado en el caso de violación grupal en Santa Cruz, conocido como el “juicio contra la manada”; un proceso que desde el principio se ha visto envuelto en varias irregularidades que hasta hoy no han sido esclarecidas.
Está, por ejemplo, el hecho de que las abogadas de la víctima denunciaron al inicio de la acción judicial (y durante todo el proceso) el parcializado accionar de la jueza Becerra por su evidente accionar tendencioso con la parte acusada.
Según su relato, constantemente tanto las defensoras como las fiscales y hasta la familia de la joven soportaban el maltrato de Becerra, mientras mostraba condescendencia con el presunto agresor.
El Ministerio Público presentó varias pruebas que indican que al menos el joven fue cómplice de la presunta violación al comprobarse que estuvo presente en el lugar donde ocurrieron los hechos.
La jueza, en la lectura del fallo, puso en duda que hubo violación y esto marca un precedente para el juicio al que serán sometidos los acusados mayores en el caso.
Es de esperar que antes que los otros imputados sean juzgados, se revele la verdad sobre la actuación de la jueza y si hubo delito e impunidad sea castigada. Una joven víctima, a la que incluso se llegó a culpar por lo que le pasó, espera justicia.
Jefe de Redacción de Los Tiempos
Columnas de María Julia Osorio M.





















