El Día Mundial de las Abejas
¿Sabía usted que hay un día dedicado a las abejas? Sí, cada 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas con el objetivo de concienciar a las personas sobre la importancia para la vida de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y los beneficios para salud, la producción y la naturaleza.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) eligió como lema para 2026: “Juntos con las abejas por las personas y el planeta-Una asociación que nos sostiene a todos” con el fin de destacar la alianza duradera entre los seres humanos y las abejas, según resalta el sitio oficial de la FAO.
En esta jornada se recuerda además la estrecha relación que las abejas han mantenido con las personas a lo largo de la evolución natural, porque la humanidad ha dependido de las abejas y otros polinizadores para su alimentación y sus medios de vida.
Esa relación fue la que llevó a que se declare el Día Mundial de las Abejas. “La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas, coincidiendo con la fecha de nacimiento de Anton Janša, quien en el siglo XVIII fue pionero en las técnicas modernas de apicultura en su país natal, Eslovenia y reconoció a estos insectos por su habilidad para trabajar duramente y requiriendo a la vez muy poca atención”, según el portal
Las abejas son los animales más laboriosos de la tierra y con su trabajo benefician a las personas, al medioambiente y a la naturaleza. Al trasportar el polen de una flor a otra consiguen que haya una variedad de frutas, verduras y semillas increíble y que además las cosechas existen por este motivo, por lo que son decisiva para la seguridad alimentaria y la nutrición de los seres humanos y otras especies animales. Y no digamos de la producción de miel, cera y otros productos deliciosos y nutritivos, remarca el mismo sitio web.
Hoy en día, la apicultura es una actividad creciente en el departamento de Cochabamba principalmente en los valles y el trópico. Se estima que existen unos 2.000 apicultores que producen miel, polen, cera, propóleo y jalea real.
Sin embargo, este sector y las abejas enfrentan amenazas como el uso de pesticidas, el cambio climático, los incendios, plagas y pérdida de hábitat por los monocultivos.
Cochabamba ha sido pionera en impulsar una ley específica para el sector. La Ley para la Apicultura para la Llajta declara de “interés público y prioridad la protección de las abejas por sus importantes servicios ambientales”.
Las autoridades y apicultores están llamados a plasmar la ley en medidas concretas que ayuden a la conservación de las abejas y reduzcan las amenazas para esta especie que contribuye a que la humanidad cuente con los alimentos necesarios para su supervivencia.

















