Proteger el Tunari
Los cochabambinos nos hemos convertido en los testigos permanentes de los constantes atentados ambientales que sufre el Parque Nacional Tunari, ubicado en el extremo norte de la Región Metropolitana Kanata, que abarca desde Sacaba hasta Sipe Sipe.
Si bien los incendios que se registran en este lugar son recurrentes y todos sufrimos los efectos de la contaminación que genera el humo de las quemas, el fuego no es la única amenaza. Además, está la invasión de la cota 2.750 msnm, que es límite urbanizable que se fijó para frenar el avance de la mancha urbana hacia esta reserva natural. A ello se suma la falta de un plan de manejo del espacio protegido.
Los testimonios de los voluntarios que acuden constantemente a controlar el fuego dan cuenta de que los sitios quemados en el pasado ahora son cultivos o están ocupados por nuevas construcciones.
Los incendios son la amenaza más visible y más destructiva que afecta al Parque Nacional Tunari; pero, no la única. Sin embargo, nadie pone en ejecución medidas contra los responsables de los atentados como ocurre con otras problemáticas que enfrentan los municipios de la región metropolitana, como Cercado, el más poblado.
Una de las quejas más sentidas de los días recientes ha sido que la Alcaldía de Cochabamba endureció las sanciones en contra de los conductores que invaden las ciclovías al elevar la multa de 100 a 10 mil bolivianos. Sin embargo, la pregunta para las autoridades es por qué no ocurre lo mismo con los autores de las quemas e invasiones al Parque Tunari.
Hay quienes califican este tipo de medidas como una falta de criterio de las autoridades para establecer sanciones para salvaguardar los espacios comunes. Si bien, no se puede esperar que las alcaldías y la Gobernación de Cochabamba establezcan multas contra los responsables de los incendios y las construcciones ilegales encima de la cota 2.750 msnm, lo que se espera es un mayor compromiso con la protección del medioambiente. No solo se aguarda que se envíe equipos a apagar incendios; sino, que se haga todo por evitarlos y cuando, lamentablemente, estos ocurran se ejecuten acciones contundentes contra los responsables para que la justicia sancione a quienes destruyen el patrimonio natural.
El Parque Nacional Tunari es la principal reserva de agua de Cochabamba y el único “pulmón” verde de la región metropolitana, donde habita el 80 por ciento de la población del departamento.
Los incendios no solo deben provocar el repudio general; sino, que deben despertar en las autoridades el compromiso real de proteger el parque y evitar su agonía. De eso depende en gran medida que Cochabamba tenga fuentes de agua y aire puro; en definitiva, un futuro.





















