Librecambistas, vulnerables
El oficio de librecambista debe ser uno de los más peligrosos, porque su sola presencia en la calle de una persona con un fajo de billetes se ha convertido en un trabajo de alto riesgo en Bolivia, porque los convierte en objetivo de los delincuentes, sobre todo, cuando monedas como la divisa estadounidense son escasas, como ocurre en la actualidad.
La constante fluctuación del dólar ha hecho que muchos puntos de libre cambio que funcionaban en vía pública desaparezcan lo que complica aún más la situación de la economía popular y el comercio cotidiano que encontraba en estos sitios una forma de transacción fácil, segura y económica. Son contados los puestos de libre cambio que quedan en la capital del valle.
Por ello, lo ocurrido la noche del lunes en pleno centro de la ciudad, donde dos atracadores mataron a un librecambista, hirieron a otras dos personas y escaparon debe ser una llamada de atención para que los librecambistas implementen medidas de autocuidado y para que la Policía mejore el patrullaje en las zonas, donde esta actividad aún existe.
Los controles se deben apoyar en la tecnología, Cochabamba fue una de las primeras ciudades del país es implementar la vigilancia con cámaras de seguridad. Sin embargo, su uso no ha sido el mejor y tampoco se acompaña con un equipo que pueda reaccionar oportunamente.
El atraco más reciente también ha generado diversas reacciones, porque ocurrió a tan solo metros de una estación policial, que está a una cuadra de la terminal de buses. Los antisociales perpetraron el robo sin preocuparse de estar cerca de la unidad policial y protagonizaron una balacera en un lugar céntrico, con gran aglomeración de personas y con un congestionamiento vehicular permanente. Luego, de forcejear con la víctima y dispararle se alejaron del sitio a la carrera sin que nadie los frene.
Son varias las alertas que se han tenido sobre el riesgo que corren los librecambistas y las entidades financieras. La anterior semana, un asaltante entró y salió como si nada de banco en la zona de Equipetrol.
La crisis económica suele estar acompañada por mayor delincuencia, desde temas cotidianos como los robos de celulares y carteras hasta atracos violentos contra quienes manejan recursos financieros o bienes como tiendas.
De ahí que las instituciones a cargo de la seguridad deben planificar cuidadosamente y reforzar los planes de seguridad para proteger la vida y el derecho al trabajo. Las alcaldías, también, deben acompañar este trabajo a través de tener ciudades más ordenadas con un tráfico vehicular más fluido que permita a las patrullas y ambulancias desplazarse sin quedar atrapadas en las aglomeraciones de motorizados.

















