Marset y el imperio de la cocaína que operó desde Bolivia
La llegada Sebastián Marset llegó a Bolivia en 2022 con una identidad falsa: Luis Paulo Amorim Santos, ciudadano brasileño. Según las investigaciones, consiguió regularizar su permanencia pese a que ya era buscado internacionalmente.
En Santa Cruz construyó una vida pública que parecía la de un empresario con dinero. Compró propiedades, vehículos y otros bienes. También se vinculó al fútbol y llegó a ser propietario y jugador de Los Leones del Torno, equipo de la segunda división boliviana.
Mientras la DEA lo buscaba, Marset se movía públicamente por Santa Cruz.
La droga
La Fiscalía boliviana lo señaló como líder de una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que la organización de Marset distribuía miles de kilogramos de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, incluso cargamentos de hasta 10 toneladas. La estructura operaba en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil y varios países europeos.
Bolivia era uno de los puntos de esa maquinaria.
No existe, sin embargo, una cifra oficial que permita establecer cuántas toneladas fueron exportadas exclusivamente por Marset desde Bolivia.
El fútbol
El fútbol formó parte de su vida pública. Marset llegó a ser propietario y jugador de Los Leones del Torno. Esa actividad contribuyó a construir una imagen alejada de la clandestinidad.
La fachada terminó el 29 de julio de 2023. Ese día, las autoridades bolivianas desplegaron un gigantesco operativo en Santa Cruz para detenerlo. Marset escapó.
Las acusaciones
La fuga provocó una crisis para el gobierno de Luis Arce. Poco después apareció un video atribuido a Marset en el que afirmaba que había recibido información que le permitió escapar. La agencia AP informó que acusó al jefe antidrogas boliviano de haberlo alertado. El oficial negó la acusación.
El entonces ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, también quedó en el centro de la polémica. Marset lo acusó de corrupción y de haber participado en su protección. Del Castillo negó esas acusaciones.
Nada de ello quedó establecido judicialmente como una protección política.
Las advertencias
Paraguay sostuvo que había advertido a Bolivia sobre la presencia de Marset en territorio boliviano y que había compartido información para facilitar su captura. La versión boliviana fue diferente. Del Castillo afirmó que la información concreta llegó recién en junio de 2023. La controversia nunca terminó de aclararse. Lo cierto es que, cuando Bolivia actuó el 29 de julio, Marset consiguió escapar.
La pregunta quedó instalada: si Paraguay había alertado previamente sobre su presencia, ¿por qué permaneció libre hasta entonces?
La fuga
Después de escapar, Marset desapareció durante casi tres años. Bolivia continuó realizando operativos contra sus propiedades y presuntos colaboradores. En septiembre de 2024, las autoridades encontraron en Santa Cruz un hangar con nueve avionetas y cuatro vehículos vinculados a la estructura del fugitivo.
La persecución se convirtió en una operación internacional. Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Interpol, Europol y la DEA lo buscaban. En 2025, la DEA lo incluyó entre sus fugitivos más buscados.
Las cajas fuertes
Después de su captura apareció otro episodio. Dos cajas fuertes incautadas en inmuebles vinculados a Marset fueron abiertas públicamente en Santa Cruz.
Estaban vacías, según informó ANF. Pero semanas después, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reveló la existencia de otra caja fuerte que, según su declaración, contenía dólares, euros, reales, bolivianos, relojes, joyas, pasaportes falsificados y un teléfono celular. La cantidad exacta de dinero no fue revelada públicamente.
La captura
El 13 de marzo de 2026 terminó la fuga. Marset fue capturado en Santa Cruz y posteriormente trasladado a Estados Unidos. El Departamento de Justicia informó que hizo su primera comparecencia ante un tribunal federal de Alexandria, Virginia, el 16 de marzo. El traslado se produjo rápidamente.
El hombre que había conseguido escapar de Bolivia en 2023 terminó bajo custodia estadounidense.
El dinero
La investigación estadounidense reveló una dimensión financiera mucho más sofisticada. Según el Departamento de Justicia, la organización de Marset movía los beneficios de la cocaína mediante efectivo, transferencias bancarias y operadores financieros.
En un solo cargamento, Marset habría tenido derecho a recibir más de 17 millones de euros. Parte de ese dinero fue posteriormente lavado utilizando el sistema bancario estadounidense.
Pero el dinero no se movía solamente por bancos. También aparecieron las criptomonedas.
USDT
Las investigaciones sobre Marset incorporaron el uso de USDT, una criptomoneda estable vinculada al dólar, como parte de la estructura financiera atribuida al narcotraficante.
Marset, además, afirmó ante un juez estadounidense que tenía aproximadamente 4 millones de dólares en criptomonedas y denunció que agentes estadounidenses habían intentado obtener las claves de acceso a esas billeteras. Esa acusación corresponde a Marset y no constituye un hecho judicialmente probado.
El dato, sin embargo, muestra hasta qué punto la estructura financiera del narcotráfico había incorporado las nuevas formas de mover dinero.
Cuatro cargos
El caso estadounidense ya no se limita al lavado de dinero.
La acusación original estaba relacionada con una conspiración para lavar los beneficios del narcotráfico. Posteriormente, Estados Unidos amplió los cargos e incorporó acusaciones relacionadas con narcoterrorismo y tráfico internacional de cocaína, además del lavado de dinero.
La acusación sostiene que Marset dirigía una organización que enviaba enormes cantidades de cocaína desde Sudamérica hacia Europa y que utilizaba mecanismos financieros para ocultar y trasladar las ganancias. Por eso hay una precisión fundamental.
Marset no está acusado simplemente de haber llevado cocaína a Estados Unidos. La causa estadounidense abarca una estructura mucho más amplia: tráfico internacional, narcoterrorismo y lavado de los beneficios obtenidos por la droga.
Alexandria
Marset permanece recluido en el William G. Truesdale Adult Detention Center, en Alexandria, Virginia, a pocos cientos de metros del tribunal federal donde se desarrolla su proceso.
La primera acusación establecía que, si era declarado culpable del cargo de lavado de dinero, podía enfrentar hasta 20 años de prisión. El hombre que comenzó su trayectoria criminal con la marihuana en Uruguay, pasó por Paraguay, utilizó identidades falsas, llegó a Bolivia, construyó una vida pública en Santa Cruz y escapó de uno de los mayores operativos policiales del país, terminó finalmente bajo custodia estadounidense.
En Estados Unidos ya no se investiga solamente al hombre que movía cocaína. Se investiga la maquinaria internacional que convirtió esa cocaína en millones de dólares, euros y, ahora también, criptomonedas.





















