¿Cómo Southgate dominó a los Tres Leones?
Al clasificar a Inglaterra para su segunda semifinal consecutiva en un gran torneo, Gareth Southgate afianzó a su selección como potencia del fútbol, con pragmatismo, una gran confianza en sus jugadores, pero también con apuestas personales.
El miércoles, contra Dinamarca, los Tres Leones aspirarán a la primera final de una Eurocopa de su historia, después de la decepción de la semifinal de 1996 perdida en penales contra Alemania, y de la de 1968 contra Yugoslavia (1-0), dos años después de su título mundial en casa.
Desde entonces la selección inglesa no había vuelto a estar presente en dos semifinales consecutivas de un gran torneo.
“Es muy placentero lograr resultados que permiten devolver a nuestro país al mapa del fútbol”, reconoció Southgate después del recital ante Ucrania (4-0).
Southgate, en cinco años, ha cambiado la cara a un equipo traumatizado por una eliminación humillante contra Islandia (2-1) en la Eurocopa 2016, y lo ha convertido en un firme candidato al título continental.
Nombrado en un principio para una interinidad de cuatro partidos —dos victorias y dos empates— fue casi gracias al apoyo de sus jugadores que el exfutbolista del Aston Villa y del Middlesbrough fue ratificado en el puesto.
Aprovechando su ascendencia sobre los jugadores a los que dirigió en la sub-21, rejuveneció un equipo que no suele dar fácilmente oportunidades a los más jóvenes.
La presencia de Jude Bellingham (18 años), Bukayo Saka (19 años) o de Jadon Sancho (21 años) confirma que para él la valía no entiende de edades.



















