Nicolás Jarry condenado a 11 meses de suspensión
El chileno Nicolás Jarry ha sido condenado a once meses de suspensión tras cometer una violación sobre las normas antidopaje al considerar la Federación Internacional de Tenis (ITF) que aunque se ha producido una "contaminación cruzada" los jugadores son los responsables últimos de las sustancias que se encuentren en su organismo.
La sanción comenzó el 16 de diciembre de 2019 y acabará el 16 de noviembre de este año. Todos los puntos en el ránking y premios obtenidos en los torneos posteriores le son descontados.
La ITF reconoce la involuntariedad de Jarry en este caso, y el jugador acepta la responsabilidad por su ingesta involuntaria.
Jarry proporcionó una muestra de orina el 19 de noviembre 2019 tras su participación en las finales de la Copa Davis en Madrid.
Esa muestra fue enviada a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y a su laboratorio acreditado en Montreal y se encontró que contenía metabolitos de SARM LGD-4033 (ligandrol) y estanozolol. SARM LGD-4033 y el estanozolol que están prohibidas en la categoría S1 de la Lista de Prohibiciones de la AMA y por lo tanto también están prohibidas en virtud del Programa.
Jarry recurrió y explicó como estas sustancias entraron en su sistema, y como vigiló todo el proceso. La ITF advierte en su sentencia que "el consumo de medida suplementos, en particular las realizadas en farmacias de compuestos en América del Sur, lleva consigo un nivel de riesgo importante para los deportistas y las mujeres que están sujetos a las normas antidopaje".
El jugador publicó una carta en la que asume su culpa pero señala que se siente tranquilo porque ha demostrado su inocencia.
"Como ya saben, desde enero de este año, estuve centrado en probar mi inocencia demostrando a la ITF, que no engañé a nadie, ni tampoco traté de sacar ventaja deportiva tomando algún tipo de sustancia prohibida", ha señalado el jugador en esa comunicación.
"Hoy, contento y con mi conciencia tranquila, les cuento que fuimos capaces de demostrar en la investigación realizada por la ITF, la procedencia de las sustancias prohibidas detectadas y que éstas, aparecieron producto de la contaminación cruzada que se generó en el laboratorio brasileño en el cual se producían las vitaminas", añade.
"Junto a esto, lamentablemente y con mucha humildad, he decidido aceptar el acuerdo ofrecido por la ITF y su sanción de 11 meses, que me permitirá volver a competir en noviembre. Extender estos procesos legales, sólo sumarían más estrés e incertidumbre a mi futuro profesional", comenta.
"Dado esto, me gustaría expresar que siempre he intentado ser lo más profesional posible, entendiendo desde muy pequeño el sacrificio y profesionalismo que se requiere para ser tenista, y los que me conocen, saben que es algo que siempre ha sido prioritario para mí", prosigue Jarry.
"Por esto, quiero que se sepa y que no quede duda alguna que, al elegir el laboratorio utilizado, busqué que cumpliera con todas las condiciones requeridas por mi profesionalismo, llegando al extremo de evaluar mi decisión con tres doctores", dice.


















