Federer cuelga la raqueta y el mundo llora su adiós en 2022
No se trata de una retirada cualquiera: cuando Roger Federer jugó -y perdió- su último partido en el circuito, el 24 de septiembre, el mundo del tenis al completo se fundió en lágrimas. El propio jugador suizo lloró, aunque no era la primera vez que lo hacía a lo largo de su carrera.
Sin embargo, más llamativas aún fueron las lágrimas de su principal rival, Rafael Nadal, al que el suizo había pedido que fuese su compañero en su adiós definitivo, un choque de dobles en la Laver Cup.
A sus 41 años, Roger Federer puso fin a una de las carreras deportivas más fabulosas de la historia. Elevó las estadísticas del tenis a niveles inimaginables antes que él (20 títulos de Grand Slam, ocho de ellos en Wimbledon, 6 títulos en el Masters, 28 títulos de Masters 1000, 103 torneos ganados en total, 310 semanas como N.1 del mundo...)
Pero, sobre todo, conquistó los corazones de todos los amantes del tenis y dio vida a este deporte atrayendo a gente que no estaba especialmente interesada en la raqueta. El llanto de Nadal habla mejor que nada del hueco que deja en el tenis la marcha de Federer.
Alcaraz, el nuevo rey
Tendido sobre la pista Arthur-Ashe, pero en la cumbre del tenis mundial. En ese 11 de septiembre durante el US Open, el español Carlos Alcaraz cumplió un sueño: conquistó su primer torneo de Grand Slam. Pero aquel día “Carlitos” escribió una nueva página en la historia del tenis al convertirse a sus 19 años en el N.1 más joven del mundo desde la creación de la clasificación ATP en 1973.
Unas semanas después, al término de un año adornado con cinco títulos, el murciano se convertiría también en el jugador más joven en terminar el año en lo más alto de la jerarquía mundial, y en el primero fuera del Big 4 (Federer, Nadal, Djokovic, Murray) en lograrlo desde Roddick en... 2003.
La consagración del jugador entrenado por el antiguo N.1 Juan Carlos Ferrero estuvo acompañada de la eclosión al más alto nivel de Jannik Sinner, Casper Ruud, Félix Auger-Aliassime o Holger Rune, cuyos duelos por venir prometen hermosos días para el tenis. Todos ellos son al menos doce años más jóvenes que Djokovic y quieren su parte del pastel. Aunque “Djoko” aún tiene hambre.





















