“Me ha costado separar a Andrea de Eugenia”
Andrea María Camponovo Gamio tiene 34 años y es una radiante tarijeña. Ella vive en Cochabamba con su esposo, Martín Boulocq. Llevan más de siete años de matrimonio y juntos conciben y ejecutan proyectos artísticos con su productora: Mira Estudio Audiovisual. Es una mujer multifacética, le “gusta probar de todo”, estudió Ingeniería Comercial, fue modelo e imagen de varias empresas, le encanta la cocina y ahora se dedica por completo al cine, que le ha dado muchas satisfacciones profesionales.
El 19 de abril se estrena su más reciente película, “Eugenia”. Ella es la protagonista y productora, Martín, el director. El filme trasciende fronteras y es un gran aporte al cine boliviano. Conversamos con Andrea en un café de la zona norte. Aunque dice estar “ansiosa porque se estrene ‘Eugenia’”, toda ella emana simpatía y sus respuestas fluyen serenas y seguras.
- ¿Cómo te describes?
Siempre me gustó ser independiente, no me sentía cómoda con que mis papás me estén dando dinero. Entonces, desde mis 16 años comencé a trabajar. Empecé como modelo, luego como mesera, tenía mis boliches, también una tienda de ropa, la cocina me encanta, por lo que tengo un proyecto pendiente, pero lo principal es la actuación. Me cuesta decir que soy actriz porque yo no estudié para ser una. Me metí a la actuación porque siempre me llamó la atención desde muy chica. En realidad, el cine siempre me gustó y mi mamá me hablaba de que su sueño frustrado era ser actriz.
¿Cuándo decidiste que querías ser actriz?
En el año 2003, mientras estudiaba Ingeniería Comercial, un catedrático nos dijo que quería hacer la primera película tarijeña y eso no me entraba en la cabeza, era muy raro el hecho de pensar en hacer una película en Tarija. Entonces realicé un taller de cine de dos días dictado por Jorge Ortiz. Luego, él nos invitó a varios a que seamos parte de su película y yo me animé. Esa fue la primera película que hice y fue la primera vez en mi vida que sentí que estaba haciendo algo con lo que me sentía completa. Ahí me di cuenta de que me gustaba muchísimo actuar.
Me gusta hacer de todo, pruebo una cosa, pruebo otra y así también las voy dejando. Pero el cine es lo único que no dejé ni dejaré. Es mi séptima película, cinco con papeles protagónicos, las otras dos, secundarios.
- ¿Por qué elegiste el cine y no el teatro?
Nunca tuve la oportunidad de hacer teatro, como empecé directamente haciendo cine y me funcionó bien y de forma natural, me dio un poco de miedo entrar quizá a clases de teatro y dañar ese lado naturalista que tengo con el cine.
Me gusta mucho el teatro pero no sé si yo lo haría bien. Admiro los actores de teatro porque me parece que es más difícil. Me encanta lo que hace Claudia Eid, por ejemplo, un teatro como ella hace sí me gustaría hacerlo, ahora cómo lo haría, no sé (ríe).
-¿Qué papel te gustaría interpretar?
Para empezar, me gustaría hacer algo que no haya hecho antes. Una asesina en serie tal vez (ríe). Un papel que implique muchos retos.
-¿Quién es tu actriz favorita?
Julia Roberts, me encanta lo que hace y cada vez me sorprende las interpretaciones que realiza en las películas.
-¿Te enamoraste de Martín o del director de cine?
Con Martín nos conocimos trabajando mientras estábamos filmando “Los viejos”, yo era la actriz, él era el director y ahí empezó a surgir el amor. Creo que me enamoraron muchas cosas de él, como su sensibilidad, talento y creatividad. Y eso es lo que más me llama la atención en una persona. Martín es el hombre interesante, el hombre creativo, talentoso y de eso me enamoré. Para mí son la misma cosa.
-¿Cómo es el trabajo junto a Martín?
Por suerte, laboralmente nos llevamos muy bien porque nos conocimos trabajando. Creo que es súper importante que una pareja que trabaja junta pueda separar lo laboral de la intimidad. Al margen del cine y de las películas que hacemos juntos, también tenemos la productora de publicidad. Entonces, constantemente estamos trabajando juntos y creo que en muchas cosas somos muy parecidos. Ambos somos extremadamente exigentes por el trabajo del otro y juntar nuestras cualidades nos supera más como pareja.
-Si te propusieran hacer un filme en el extranjero y tuvieras que ir sola, ¿lo harías?
Sí, por supuesto que sí. Martín confía mucho en mi trabajo y sería la primera persona que me apoyaría e impulsaría para que así sea.
- Háblanos de “Eugenia”.
Le tengo mucho cariño, es muy especial para mí. Estoy involucrada en todo el proceso (de la película), desde la concepción, la realización y también como actriz. Creo que la suma de mis anteriores interpretaciones logró lo que pude hacer en “Eugenia”, como actriz. “Eugenia” es una película que conecta a las mujeres, ellas se sienten muy identificadas. Pienso que se ven a través de los ojos de Eugenia.
Pensábamos que era una película muy boliviana pero está funcionado muy bien afuera y eso nos alegra bastante.
-¿Hay algo tuyo en el personaje?
Durante el proceso de construcción me identifiqué mucho con Eugenia. Lo que tenemos en común es que ambas tenemos un divorcio y no es sencillo, en una sociedad como Bolivia, ser una mujer joven divorciada. Me costó un poquito separarme del personaje, a veces las sugerencias que yo hacía de las decisiones que tomaría Eugenia las hacía pensando desde mi persona y cómo yo tomaría esa decisión. Eso fue lo que más me ha costado: entender que el personaje es una persona y yo otra. Cuando ya entendí que así tenía que funcionar y que el camino era ese, empezó a fluir todo muy bien y hemos logrado, con Martín, crear un personaje fuerte.
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SEPA MÁS
Actriz, productora y esposa del director
“Desde que estoy junto con Martín, apoyo sus proyectos y juntos realizamos las películas, él como director y yo como productora. De hecho, estoy aprendiendo sobre este rubro, soy nueva”.
Actuar no es fácil
“Lo más difícil es la parte emocional porque a veces te involucras demasiado, te metes mucho en el personaje. Yo, para poder interpretar bien, tengo que vivirlo, tengo que sentirlo y a veces te desgasta emocionalmente”.





















