130 años de tradición
La actual celebración del carnaval en Cochabamba, en la urbe del valle, se ha enraizado y adoptado las características particulares que hoy la distinguen de otros carnavales del país a lo largo de 130 años.
Las crónicas revelan que en 1887 se realizó por primera vez una entrada carnavalera promovida por el alemán Adolfo Schultze, que residía en Cochabamba, quien “introdujo una ‘entrada’ carnavalera a la usanza germana disfrazados ‘con lujo y gracia’ como gauchos, marineros británicos y en góndolas chinas, los jóvenes de la élite local festejaban la nueva ocurrencia”.
Una década más tarde, en 1898, se inauguró la tradición del “Corso de Flores”, en la plaza 14 de Septiembre, tal como “se verifica en las poblaciones más adelantadas”. Esta instancia marca el debut de las mujeres en las calles, describe el historiador Gustavo Rodríguez en su investigación “El carnaval tras las máscaras: La domesticación del carnaval cochabambino”.
Según Rodríguez, a fines de 1920, las carrozas de flores son reemplazadas por los automóviles y en 1940 esta fiesta adquiere matiz político, irónico y de crítica, recuperando la satírica e irreverencia que tuvo en sus orígenes esta fiesta. En 1950, se masificó y popularizó.
En 1953, el Corso de las Flores se trasladó de la plaza 14 de Septiembre al paseo de El Prado y, a partir de entonces, cobraron protagonismo las comparsas como los Jets, Always y Caribes.
El Corso de Corsos, con sus características actuales, nació recién en 1974, organizado por Radio Centro con el objetivo de darle vida al Carnaval, que se había reducido al juego con agua en las calles y comparsas de estudiantes. Al año siguiente, en 1975, se invita a los cuarteles a participar, lo que le dio otro matiz al corso al realzar la sátira con entusiastas participantes.
El desfile carnavalero, en 1979, incorpora otro elemento, con la participación de la fraternidad folklórica Caporales de San Simón. Con este debut la esencia del Corso de Corsos fue otra, se consolidó como una síntesis de las diferentes expresiones: el folklore del país, la picardía de las comparsas vallunas y la creatividad de los conscriptos.
MAYOR PARTICIPACIÓN
En los 43 años que tiene el Corso de Corsos de Cochabamba ha ido creciendo paulatinamente, tanto en número de participantes como en el largo de la ruta (cuatro kilómetros).
El año pasado participaron más de 80 comparsas, fraternidades y disfrazados. El toque de humor, picardía y creatividad lo dieron 11 unidades militares presentes con tres mil uniformados.
SEGURIDAD Y CONTROL
Con el propósito de garantizar la seguridad de espectadores y bailarines que participarán hoy del Corso de Corsos, evitar excesos, hacer cumplir las normas y atender situaciones de emergencia, más de tres mil efectivos policías, militares y del SAR Bolivia se desplazarán en todo el recorrido, por turnos. A final de la tarde, se reforzará el número de efectivos.
IMPULSO AL TURISMO
La celebración del Corso de Corsos está inscrito en el calendario turístico del país como una de las expresiones más representativas del Carnaval de Bolivia, junto al de Oruro y Santa Cruz.
Hace unos años se viene promoviendo el Corso de Corsos como parte del “Carnaval más largo de Bolivia”: el cochabambino, casado con los sitios turísticos y la gastronomía del departamento.
SEGURIDAD PARA NIÑOS
La Dirección de Género Generacional de la Alcaldía entregará en el recorrido del Corso de Corsos 15.000 manillas de identificación para los niños y niñas, para que en caso de que se extravíen se tenga la información para ubicar a sus padres. Los precintos son de tres colores, para diferenciar las tres zonas en los que se repartirán: la avenida Heroínas, plaza Colón y el palco oficial de la avenida Ramón Rivero.
CIERRE DE VÍAS
Por el recorrido del Corso de Corsos se cerrarán las siguientes vías: final de la Av. Heroínas y Carlos Muller (exsurtidor) punto de partida.
Av. Heroínas, Av. San Martín (norte), Plaza Colón, Av. Ballivián (Paseo El Prado) y Av. Ramón Rivero (hasta el Bloque de viviendas militares) punto de desconcentración y final del corso.
PROHIBICIONES
No está permitido el uso de pieles, plumas ni partes de animales en los trajes.
Está prohibida la venta y el juego agua (globos y chisguetes) en el recorrido del corso y en vías públicas del municipio.
Está prohibida la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en el recorrido del corso y a dos cuadras de toda la ruta.
























