Museo Británico saca a la superficie los tesoros de dos ciudades sumergidas
LONDRES |
Una exposición en el Museo Británico mostrará desde el jueves centenares de objetos hallados en dos ciudades egipcias que permanecieron bajo el mar durante más de mil años, como estatuas colosales de reyes y dioses, barcos y ofrendas religiosas.
Distribuida en cinco secciones, "Sunken Cities: Egypt's lost worlds" (Ciudades hundidas: Los mundos perdidos de Egipto), relata la fascinante historia de dos urbes cercanas a Alejandría -Thonis-Haracleion y Canopus- que quedaron sumergidas durante unos 1.300 años.
Entre el total de 300 objetos que se pueden contemplar, unos 200 fueron encontrados por un equipo de arqueólogos en las costas de Egipto entre 1996 y 2012.
La comisaria Aurélia Masson-Berghoff subrayó hoy a los medios de comunicación que la exposición resalta la "evidencia fantástica, que ha sido devuelta a la vida" y "revela la enorme interacción que hubo entre el antiguo Egipto y Grecia".
Probablemente fundadas durante el siglo VII A.C., el redescubrimiento de las citadas metrópolis, según los expertos del Museo Británico, ha transformado la manera de comprender "la gran y rica interacción" que existió entre el antiguo Egipto y Grecia.
Después de que Alejandro Magno conquistara Egipto en el año 332 a.c, se impuso el dominio griego de la dinastía Ptolemaica, fundada por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno, que gobernó Egipto durante el período helenístico desde la muerte de Alejandro hasta el año 30 a.c.
Si bien durante siglos nadie sospechó de la existencia de esas ciudades y, de hecho, se llegó a pensar que estaban "perdidas". Tras ser avistadas desde un avión, se organizó en 1933 una expedición de buceo para explorar las ruinas sumergidas.
En la muestra se explica mediante proyecciones de vídeo cómo desde 1996 y gracias a tecnologías innovadoras, un equipo de arqueólogos liderado por Franck Goddio, en colaboración con el Ministerio de Antigüedades de Egipto, rescató infinidad de esos tesoros que habían quedado escondidos.
La recopilación de objetos se completa con obras maestras prestadas por museos egipcios (algunas de ellas por primera vez) y con otras piezas sacadas de colecciones del Museo Británico.
Entre esas obras destaca el toro Apis, del Serapeum, en Alejandría, o la llamativa escultura encontrada en Canopus que representa a Arsione II (la hija mayor del fundador de la dinastía Ptolemaica).
Los expertos indicaron que las excavaciones continúan y que estos hallazgos representan tan sólo el principio de otros descubrimientos extraordinarios.
Antes de la fundación del gran puerto de Alejandría en el año 331 a.c., Thonis-Heracleion y Canopus eran urbes prósperas, y continuaban habitadas, según las investigaciones, hasta bien entrado el año 700 a.c.
Su desaparición fue ocasionada por factores como el gradual hundimiento bajo el mar, con terremotos y maremotos, lo que propició un fenómeno conocido como licuación de la tierra.
Entre los hallazgos expuestos, los arqueólogos rescataron la colosal estatua de "Hapy" (380-250 A.C.), el dios egipcio del Nilo, descubierto en el entonces boyante y cosmopolita puerto de Thonis-Heracleion y que abre la exposición.
Erigida en su día frente al templo de Amun-Gereb (uno de los principales dioses de esa ciudad), se trata de una estatua de 5,4 metros y un peso de 6 toneladas, que personifica el caudal del río Nilo y representa la prosperidad y la fertilidad de Egipto.
También se exhibe una ánfora de vino griega, de Klazomenai (la moderna Turquía) y un frasco de aceite de Atenas, entre los miles de artefactos de cerámica que se importaban a Egipto por el Mediterráneo, rellenos de vino, aceite de oliva o perfumes.
Hay además numerosas ofrendas de carácter religioso, que ponen de relieve la enorme importancia de la religión en esas urbes y se exponen esculturas de retratos reales de reyes ptolemaicos, representados siguiendo la tradición egipcia, al estilo de los faraones.
Un conjunto de anillos, pendientes y collares refleja la naturaleza cosmopolita de la sociedad ptolemaica, que engloba una variedad de estilos artísticos relacionados con las diferentes culturas que confluyen en Thonis-Heracleion, y donde se aprecia tanto la influencia egipcia como griega.
La exposición, que se abrirá al público este jueves, se podrá visitar hasta el próximo 27 de noviembre.



















