Sirley Cornejo: “Ser árbitra y representar a mi país es lo máximo”
//Texto: Micaela Villa Laura//
Ella sale de su reunión de la Cancha Fígaro, en la ciudad de La Paz. Pisadas firmes y una voz contundente la definen, es una de las representantes del arbitraje femenino boliviano. Los Tiempos conversó con Sirley Verónica Cornejo Arana (42), quien lleva 25 años siendo árbitra en partidos nacionales e internacionales. Aseguró que fue muy difícil su comienzo, porque los mismos dirigentes y hasta futbolistas no aceptaban que una mujer les dirija.
Recuerda con gran entusiasmo las finales que digirió en la Copa América y espera que el próximo año la Liga de Fútbol Profesional Boliviano acepte más la participación femenina de árbitras nacionales y no las dejen solo para reservas.
- ¿Quién es Shirley Cornejo?
Soy árbitra y llevo en el arbitraje 25 años, desde que tenía 16 años y aún estaba en colegio, es decir, desde 1996. Actualmente, tengo 42 años. Ejercí la profesión del arbitraje cuando (se) empezó (con) la etapa de las mujeres en el campo, (que solo era hasta ese entonces) de varones. También soy licenciada en educación física y soy maestra en educación física.
- ¿Por qué decidió ser árbitra?
- Me dediqué muy joven. Me gusta el fútbol y jugaba bastante en la calle con mis amigas y amigos. No había fútbol femenino y se abrió la posibilidad de cursos para mujeres árbitros. Por curiosidad mi prima me avisó del curso y gracias a ella ingresé, con la autorización de mis padres. Ingresé al arbitraje por curiosidad, por un “hobby”, y durante todo este tiempo se volvió una profesión y una pasión.
- ¿Dónde estudió?
En la Asociación (de Árbitros) de La Paz, del Colegio de Árbitros. Teníamos docentes internacionales y nacionales, los cuales nos daban temas como sicología deportiva, reglas teóricas y prácticas, temáticas de la historia del fútbol. En esa etapa éramos 30 (los que tomamos el curso), del total, nueve éramos mujeres. Ya había dos árbitras de una promoción anterior. El curso duró un año. Entonces, fuimos 11 las árbitras en la ciudad de La Paz.
Ya con un año de estudio y egresada, ingresé al Colegio de Árbitros para estudiar por categorías, desde la cuarta hasta la primera. En FIFA querían ya mujeres y como Bolivia no tenía árbitras subimos nosotras (las egresadas). A mí me costó, pues tenía 16 años y cuando subí a primera (categoría ya) tenía 19, y estaba en la Liga Nacional (de Fútbol) trabajando con varones.
Tuve una formación larga hasta mis 25 años y a esa edad recién pude obtener mi insignia FIFA, esto quiere decir que ya tenía pie para dirigir en partidos internacionales. En 2008 fue mi primer torneo internacional, fue en Chile, en la sub-17. Ese mismo año fui a Brasil, a la sub-20; y de ahí ya no paré de salir (del país). Me fue muy bien en el arbitraje a nivel internacional, tuve varios torneos y dirigí finales.
- ¿Qué finales dirigió?
Llegué a dirigir la Copa América 2018. La Copa América es el torneo máximo de mujeres a nivel sudamericano. Tal como la Copa América de solo varones, las de mujeres también se realiza cada cuatro años, ese torneo, de 2018 se realizó en Chile. Fui a otras Copas Américas en Ecuador, en Uruguay, en Argentina. He estado bastante tiempo como internacional.
- ¿Qué significa ser árbitra para usted?
Árbitra es la máxima autoridad en el campo de juego en el fútbol. Para mí ser árbitra y representar a mi país es lo máximo. Llevas toda la pasión en sí, es una pasión. Es una preparación constante. Era un “hobby” en un principio, he ido madurando esta profesión, (que fue) muy difícil al comienzo porque no nos querían a las mujeres…hemos ido entrando en ese ámbito masculino.
- ¿Cómo se siente dirigiendo varones?
Se siente bien. Somos autoridades y nos hacen caso porque nuestras decisiones son importantes, siempre con las reglas del juego. Como autoridad tengo que ser imparcial, es una linda experiencia.
- ¿Podría contar su primera experiencia en un partido de fútbol ya como árbitra?
(Cuando empecé) dirigí partidos pequeños, sub-7, sub-8, sub-9, sub-11… Fue una etapa difícil porque los padres de familia eran los que más se metían, como público eran totalmente discriminadores. Mi primer partido fue con sub-11, ese partido se jugó en Cota Cota, en campos de la Asociación Mario Mercado. Los papás nos gritaban, como en ese tiempo no había mujeres, eran gritos para todas las árbitras. Yo me sentía segura porque llevamos sicología deportiva, estaba segura de lo que estaba haciendo.
- ¿Usted es árbitra central?
Sí. Inicié como árbitra asistente a los 16 hasta los 18 años, en ese tiempo (se los llamaba) jueces de líneas. Luego cambió el nombre a árbitros asistentes y posteriormente se cambió (el término) a árbitro o árbitra. La vez que me cambiaron (a arbitra central) fue por coincidencia, a partir de los 25 años. Fue en un partido de sub-15, el árbitro no pudo estar y me pusieron para dirigir. En esta etapa me sentí mejor y tenía dos asistentes colaborándome. Me vieron dirigir y les gustó y me cambiaron como árbitra central. Mi formación a partir de esa etapa fue hasta internacional.
- ¿Cuándo y cómo fue su experiencia en el estadio Hernando Siles?
Tuve muchas experiencias en el estadio. En la Liga Profesional de Fútbol masculino, las mujeres fuimos tomadas en cuenta por la Comisión de Árbitros, cuyo presidente fue Alfonso Seligman, quien quiso que las árbitras ya seamos internacionales, entonces (él nos) apoyó bastante. Me dieron la oportunidad de estar como cuarta árbitra en muchos partidos, así como en clásicos de The Strongest y Bolívar; también apoyé en los campeonatos de (la Copa) Aerosur, en los que jugaban igual los clásicos.
Como no había fútbol femenino arbitrábamos a puro varones hasta (de) la Liga Profesional. En la Liga Profesional, solo en una etapa, estuvimos cuatro árbitras mujeres, Cándida Colque, de Tarija; Araceli Castro, de La Paz; Iris Uriana, de la Paz, todas ellas asistentes, y mi persona, como cuarto árbitra.
-Usted es árbitra internacional, ¿cómo consiguió ese título internacional?
Cuando cumplí mis 25 años recibí mi insignia y estuve en las listas FIFA. Fuimos tres árbitras y cuatro asistentes, es decir, éramos siete internacionales. En 2018 fui árbitro internacional. Dirigir la final para una árbitra es lo que uno anhela y a lo máximo a lo que debe llegar.
- ¿Cómo es su preparación diaria como árbitra?
La preparación en los colegios de árbitros es dos a tres veces a la semana. Y si un árbitro quiere llegar más lejos debe prepararse todos los días, la alimentación es fundamental, tener fisioterapeuta y sicólogo, también; y eso es individual, cada uno se prepara, esto último no pone el colegio. Los partidos que nos dan ya son designaciones desde la asociación, pero la preparación física, mental y sicológica es individual. Lastimosamente, no tenemos todo el apoyo, no tenemos un médico específico, si nos lesionamos buscamos un particular.
Mi preparación individual consiste en prepararme todas las mañanas y en el gimnasio en las tardes trabajo pesas livianas para (tener) velocidad, potencialización, resistencia y fuerza. Tenemos que tener un peso normal, tener una buena alimentación en proteínas; y tener un médico particular. Y es que tenemos cuatro evaluaciones físicas durante el año, y eso nos toma la Federación de Árbitros de Bolivia.
- ¿Cómo se siente cada vez que sale del interior del túnel antes de que comience un partido?
Cuando el estadio está lleno se siente adrenalina, es lo más emocionante porque está en tus manos todo un partido. Cae mucho peso sobre una árbitra y una puede llegar a sentirse más nerviosa y ansiosa. Recuerdo que en Colombia jugaba Colombia contra Brasil, todo el estadio estaba llenísimo, toda su gente apoyaba a la selección colombiana de mujeres. Mi primera final no la olvidaré. Arbitrar una Copa América es lo máximo.
- ¿Tuvo experiencias amargas? ¿Nos puede contar alguna?
Sí, tuve lesiones y eso marca. Estar parada (sin arbitrar) para recuperarse y que no te tomen en cuenta marca. Hay que tener un sicólogo. El arbitraje es perseverancia y constancia. Pude salir de esa lesión. Estuve parada un año. Mi lesión fue por una preparación (que hice) para rendir pruebas físicas de varones, porque ahora nos exigen eso para poder dirigir partidos de varones en la Liga Profesional.
- ¿Usted fue discriminada por ser mujer, por ser árbitra?
Al comienzo fue difícil, fue mucha lucha para que puedan aceptarnos en los partidos de varones. Los directores técnicos, los dirigentes en la Liga Profesional de Fútbol han ido cortando nuestra participación. Desde 2009 o 2010 hasta ahora, ya son 11 años que no nos están tomando en cuenta en la Liga Profesional, solo nos toman en reserva. Nos han parado.
Y eso no es bueno, es un punto en contra de la dirigencia, esperemos que nos abran la puerta nuevamente. La nueva generación (de mujeres árbitras) está en esa lucha. Es una incógnita para nosotras mismas, solo nos piden pruebas físicas. Esperemos que al año (pueda ser posible).
Partidos de reserva son aquellos realizados por el equipo profesional de reserva en sus campos de juego, como ser Achumani, Tembladerani o Villa Ingenio, como si fuera una liga pequeña. Hay que seguir luchando.
Respecto a si sufrimos discriminación, creo que las árbitras ya nos hemos acostumbrado al maltrato (ríe). Una nunca va a dejar de recibir insultos, por más que esté en lo correcto, siempre va a existir opiniones contrarias del otro equipo.
Ahora sobre palabras discriminatorias, más bien no se ha escuchado en este tiempo. Y sobre la discriminación de los jugadores ha sido muy raro, los varones respetan. Sin embargo, hay uno que otro que dice: “¡Ah! ¿Por qué no dirigen varones?”. Y eso también hace que siga habiendo un poco de discriminación porque no aceptan la decisión de una árbitra.
Yo me siento tranquila al dirigir un partido de varones me satisface, y de mujeres también. Este año se ha abierto la Asociación Femenina de Fútbol La Paz, hay equidad, pero más nos dan partidos de mujeres.
¿Usted ha dirigido partidos en Europa?
- No pude dirigir, tampoco en una Copa Mundial de Fútbol. He dirigido partidos de Francia con Chile, de Brasil con Chile, que han sido partidos amistosos del Mundial; y esa invitación me hicieron justo en Chile.
- ¿Cuántas mujeres árbitras existen en Bolivia? ¿Quiénes son?
-Ahora somos ocho, cuatro asistentes y cuatro centrales, todas somos FIFA. En La Paz somos cuatro FIFA, tres árbitras y una asistente; en Santa Cruz hay una FIFA; en Tarija, una FIFA, en Potosí, otra FIFA asistente.
- Según su opinión ¿por qué hay pocas mujeres que se dedican a esta profesión?
No hay mucha oportunidad de salir a lo profesional, a la Liga Profesional de Fútbol que paga mejor. La mayoría de los árbitros tenemos otras carreras. Si salimos a nivel internacional es mejor. Sin embargo, los varones (árbitros) tienen bastantes partidos.
- ¿Hasta el momento qué se lleva en su vida de árbitra?
Me llevo bastante experiencia, pasión, amor a esta profesión. Ser perseverante, insistir, persistir es un lema que tenemos las árbitras, y es una fortaleza. Me llevo todo.
- ¿Actualmente las mujeres pueden estudiar para ser árbitros? ¿Dónde pueden acudir?
Hay mucha oportunidad ahora, hay bastante fútbol femenino. Para estudiar arbitraje hay que entrar a la asociación de colegios de árbitros de sus departamentos. Estamos totalmente vinculados con la Asociación de Fútbol y con la Federación de Fútbol, somos árbitras de ambas instituciones.



















