La microbiota intestinal: El papel fundamental de las bacterias en la salud integral
El intestino humano es el hogar de un vasto ecosistema microscópico conocido como microbiota intestinal, llamado comúnmente flora intestinal, compuesto por billones de microorganismos, incluyendo bacterias, virus, levaduras, hongos y otros microbios que se encuentran mayormente en el colon.
“Un desequilibrio en la microbiota intestinal puede conllevar a tener diferentes enfermedades tanto de orden inmunológico, neurológico o metabólico”, explica Natalia Lolita Vargas Gutiérrez, especialista en Medicina Funcional e Integrativa, apoyándose en investigaciones científicas que han revelado que la composición y diversidad de la microbiota intestinal están estrechamente relacionadas con una amplia gama de condiciones de salud.
El estudio de la microbiota intestinal ha avanzado significativamente en los últimos años, y los investigadores han utilizado técnicas avanzadas de secuenciación del ADN para identificar y caracterizar las diferentes especies bacterianas presentes en el intestino humano. Esto ha permitido un mayor entendimiento sobre cómo la composición de la microbiota se asocia con la salud y cómo se puede modificar para promover una microbiota intestinal saludable.
“Es como un pacto entre el humano y las bacterias, es decir, nosotros cuidamos y alimentamos a las bacterias y ellas nos protegen de diferentes tipos de enfermedades. Así que es muy importante mantenerlas en equilibrio”, añade la también experta en Microbiota Intestinal y Salud Digestiva.
¿CÓMO MANTENER UNA MICROBIOTA INTESTINAL EQUILIBRADA?
Principalmente, a través de una alimentación adecuada. Las dietas ricas en fibra, frutas, verduras y alimentos fermentados, como el yogur y el kefir, han demostrado tener un efecto positivo en la composición de la microbiota intestinal. Estos alimentos proveen nutrientes importantes para las bacterias beneficiosas del intestino, promoviendo su crecimiento y actividad metabólica.
Es importante también, menciona Lolita, una alimentación libre de productos proinflamantorios como harinas refinadas y azúcares añadidos, entre otros. También podemos apoyar la microbiota intestinal a través de alimentos fermentados, es decir los probióticos naturales, que son microbios beneficiosos. Éstos pueden ayudar a equilibrar la microbiota intestinal y prevenir infecciones.
Pero —alerta la doctora— no todos los pacientes pueden consumir de entrada alimentos fermentados ni consumir probióticos o prebióticos. Es importante hacer una valoración y un estudio previo de cada paciente para ver cómo está su microbiota intestinal antes de iniciar un abordaje terapéutico.
También, recomienda, es importante mantener una buena actividad física y utilizar productos más naturales o productos menos tóxicos que no contengan tantos químicos.
UNA MICROBIOTA INTESTINAL SANA ES SINÓNIMO DE BIENESTAR
“El desequilibrio de la microbiota intestinal es a lo que llamamos disbiosis intestinal, que es una antesala a diferentes tipos de patologías”, señala Lolita.
La importancia de una microbiota intestinal equilibrada para la salud es evidente en la amplia variedad de trastornos de salud que están relacionados con alteraciones en la composición de la microbiota. Por ejemplo, la disbiosis, que es un desequilibrio en la composición de la microbiota, se ha relacionado con enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Además, la disbiosis también se ha asociado con trastornos metabólicos como la obesidad y la resistencia a la insulina, enfermedades cardiovasculares, trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Parkinson, trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad, y enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico.
Una microbiota intestinal alterada puede afectar negativamente el bienestar del paciente, ya que puede conducir a trastornos digestivos, enfermedades autoinmunitarias y hasta el estado de ánimo. Entonces, las manifestaciones de la piel, alergias, baja libido, cansancio, estrés, depresión, ansiedad, obesidad y migrañas, entre otras afecciones son síntomas de una microbiota intestinal alterada.
En conclusión, la microbiota intestinal es una parte fundamental de la salud y bienestar. Los microbios en nuestro intestino desempeñan un papel importante en la digestión, la función inmunológica y la salud mental. Al seguir una dieta saludable y equilibrada y apoyar nuestra microbiota intestinal con probióticos, podemos mejorar nuestra salud y bienestar en general.
“Lo más importante es ver al paciente de una forma totalmente integral, comprender de dónde vienen sus dolencias. Siempre empiezo por el intestino. La alimentación antiinflamatoria es la base de cualquier alimentación, poder ver y preguntar la parte emocional de mi paciente en consulta es un innegociable, siempre tenemos emociones reprimidas, miedos, que necesitan ser liberados”, manifiesta Lolita.
Dra. Natalia Lolita Vargas Gutiérrez
Médico de profesión, graduada de la Universidad Privada del Valle, Cochabamba, Bolivia.
Especialidad en Medicina Funcional e Integrativa en Madrid, España.
Maestría en práctica y razonamiento clínico en la universidad de Alcalá, España.
Experta en Microbiota Intestinal y Salud Digestiva, escuela de salud Integrativa, Madrid, España.
Diplomado en Bioneuroemoción, Institute Enric Corbera, Barcelona, España.
Actualmente, cursa un máster en línea en Microbiota Intestinal y Medicina de Precisión.
“Sanar no es solamente recetar medicamentos, cambiar alimentación y realizar actividad física, también significa mirarnos, expresarnos, sanar nuestros miedos y heridas”.
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