En una reunión de coordinación regional impulsada por la Drug Enfortece Administration (DEA, por sus siglas en inglés), en Montevideo, Uruguay, autoridades de Bolivia y otros países de Sudamérica delinearon dos nuevos desafíos en la lucha contra el narcotráfico, vinculados a la evolución de las rutas del tráfico de drogas y al uso de insumos químicos en la producción ilícita.