Entre aplausos y escepticismo, Gobierno anuncia adelantar el aguinaldo de la Renta Dignidad
Aplausos, escepticismo y hasta críticas fueron los efectos del anuncio del Gobierno de adelantar el aguinaldo de la Renta Dignidad para agosto próximo en vista de la crisis económica causada por la pandemia del coronavirus.
El ministro de Economía interino, Abel Martínez, dijo que se había decidido adelantar el pago para ayudar a los ancianos, que son los más desfavorecidos por la pandemia.
“Los recursos están asegurados. Provienen del fondo del pago de la Renta Dignidad. Es un fondo previsto y seguro, señaló Martínez.
Para el pago, se tienen reservados 300 millones de bolivianos para alcanzar a unas 900 mil personas a partir de la primera semana de agosto.
“Va a ser un adicional de 300 bolivianos a los que se benefician de la Renta Dignidad, que tienen jubilación y 350 bolivianos para las personas que no tienen otra renta”, indicó.
En la mañana, la presidenta Jeanine Áñez dijo que, al no haber aprobado la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), dominada por el Movimiento Al Socialismo (MAS), los créditos internacionales para pagar el Bono Salud de 500 bolivianos, se decidió adelantar el pago del aguinaldo de la Renta Dignidad. Desde el MAS respondieron que no se entiende que el Gobierno diga que quiera luchar contra la pandemia, pero con el pago de esta Renta obligue a los ancianos a salir a cobrar.
Por su parte, Orlando Orozco, presidente de la Federación de Jubilados de Santa Cruz, coincidió en que su sector precisa de un bono extra, por lo menos para la compra de medicamentos.
“Los jubilados no rechazamos ese aguinaldo adelantado desde agosto, porque no estamos libres de enfermarnos”, dijo al diario cruceño El Deber, aunque también advirtió que ese monto no será suficiente para hacer frente a la crisis. También hay desabastecimiento en las farmacias de las diferentes provincias del país porque las alcaldías dejaron de comprar por los altos precios.


















