No me importa tu opinión
En serio. No me importa tu opinión. '?Por qué? Simplemente por razones científicas. La opinión puede ser una construcción muy caprichosa, ésa es su naturaleza, no tiene porqué estar relacionada con el sentido común, no es una conclusión a la que se llega tras una investigación, ni es el resultado de un sesudo debate interno. Una opinión no es más que la posición personal de uno sobre un tema cualesquiera. La opinión tuya, de tu vecina, o quién sea, tiene la misma validez, igual relevancia. Si persona Y opina que el árbol H es majestuoso, genial. Si persona X opina que ése mismo árbol es horroroso, magnífico. La razón es muy sencilla, debido a que es una valoración interna, el juicio emitido siempre será el correcto. Así, desde el punto de vista de la opinión, tú o un loco son lo mismo, ya que, '?cómo podemos saber que no eres tú el loco?
Por eso, lo repito: no me interesa tu opinión. Si dices feo , '?qué puedo hacer yo? Es tu opinión. Si dices lindo , igual. Tu opinión es tuya, para eso sirve, para comunicarme a mí qué opinas tú. Es por esto que las reuniones de clubes de video para el intercambio de opiniones, o sea valoraciones personales , son, con toda sinceridad, una soberana pérdida de tiempo y una pésima actividad cultural con nulo valor didáctico. Y se podría utilizar palabritas menos diplomáticas para describirlas. '?Por qué pretender que se está haciendo algo más que ver un (a) video (película)?, '?para qué entablar un vacío intercambio de palabras? El propósito de estas sesiones de video, aparte de ver el filme, se me escapa. '?Es mejor una valoración subjetiva después de un encuentro con otras subjetividades? No lo creo.
Otra malísima costumbre de estas sesiones es la profusa presencia, y tolerancia por parte de los moderadores, de la absurda aplicabilidad . Para mí, por dar un ejemplo, un dique puede significar algo poderoso, una fuerza capaz de impedir el paso del agua. Ese mismo dique, para otro, puede significar algo que impide el fluir de aquello que es libre, el agua. O yo podría otorgarle cualquiera de ambos significados, de acuerdo a mi capricho. La aplicabilidad , como alguna vez explicara J. R. R. Tolkien (Quien fue filólogo, no sólo autor de fantasía), reside en la libertad del lector . Si bien las aplicabilidades pueden ser más interesantes que las simples opiniones, el yo veo-veo , yo creo-creo , es tan acientífico, subjetivo y antojadizo, que su intercambio, fuera de una reunión de amigos, lejos de una mesa de café, es darle la bienvenida al desvarío, a la charlatanería, convirtiendo cualquier sala, por simpática que sea, en un centro de tortura y sufrimiento epistemológico, donde cualquier método es, no sólo asesinado, sino contemplado con desprecio.
Bolivia es un país atrasado, en tecnología, en derecho, y en tantos otros campos y aspectos. Nuestros problemas, y lo que nos falta, son un pretexto para avanzar, para mejorar. De todo lo que carecemos, hoy por hoy, no hay nada más fácil de adquirir que el conocimiento. Vamos a tardar un momento en construir aviones a reacción y bisturís láser, aprender cómo hacer ambos, sin embargo, está muy dentro de nuestras posibilidades. El conocimiento, comparado con otros bienes, es barato. Somos nosotros los que debemos motivarnos a avanzar. Un país como el nuestro no puede darse el lujo de celebrar su ignorancia, de propagar la tontería, premiar el perogrullo, y estimular, como si de algo meritorio se tratase, la farsante ociosidad. Por eso, condeno las proyecciones de video que, so pretexto de enseñar , se prolongan en un inútil y estéril intercambio de opiniones casadas con aplicabilidades insensatas, estos insulsos eventos son nada más que difusión de incultura.
'?Cuál es la otra opción? En vez de elogiar nuestras carencias y aplaudir torpezas podríamos buscar enseñar algo . Como ser, proyecciones, donde una persona mejor informada asumo que el público, sobre el autor o la obra a ser exhibida, puede proveer a los espectadores de información interesante o útil, para una valoración posterior de la película. Más difícil; pero que a la larga daría más beneficios, sería popularizar la metodología de formulación de argumentos. No es difícil. En primer lugar se debe prestar atención a la obra, ver qué se dice en ella, qué hacen en ella, en ella, dentro del producto narrativo, vale tanto para películas como literatura. Hecho esto, con lógica y buen razonamiento, se puede formular hipótesis y tésis respecto a una multitud de temas.
A modo de ejemplo mencionaré mi tesis sobre Los Simpson, en la misma, tras analizar las tres primeras temporadas, demostré que los personajes femeninos son más rígidos que los masculinos, las chicas deben ser inteligentes y buenas, en cambio los hombres carecen de barreras morales e intelectuales, pueden ser tontos o inteligentes, malos o buenos. Con estos datos argumenté que, debido a esta rigidez, los personajes femeninos tenían una participación secundaria en la serie, ya que los masculinos tenían más posibilidades para generar situaciones cómicas o aventuras. El argumento, claro está, sólo es válido respecto a las tres primeras temporadas (a ojo, puedo decir que lo sigue siendo). Datos, razonamiento, argumento.
Tal vez crean que una sola visualización de la obra puede ser insuficiente para formular argumentos, falso. Una, es suficiente. Si se busca enseñar esto, se debe generar la costumbre, y el reflejo necesario, que permita la adquisición de datos y el razonamiento que produzca buenos argumentos. A diferencia de las opiniones, los argumentos sí pueden ser valorados, los hay mejores o peores, lo determinará su pertinencia, su capacidad para sostenerse, y con ellos se pueden sacar conclusiones interesantes. Si no es éste el objetivo, enseñar, entonces es muchísimo más sano una proyección y punto, la pésima e irracional iniciativa de reproducir actitudes nocivas para la educación de una sociedad deben ser condenadas. La narrativa es importante, también el método, así que, por favor, mejoremos.





















