Diálogo cultural Para (sobre) vivir bien
Producir los medios de existencia con teoría social contribuye a mejorar las condiciones de vida. Ese es el argumento del libro “Diálogo cultural para (sobre) vivir bien en la globalización. Eficiencia en el modelo occidental desde la teoría social”, del investigador boliviano independiente Alvin Guardia Nogales.
El autor de este libro, publicado a fines del año pasado, es Licenciado en Sociología por la Universidad Mayor de San Simón y Master of Arts in Latin American Studies en Holanda.
Según la propuesta de Guardia: “La producción de alimentos, medicinas, casas, servicios básicos, libros, tiene una realidad objetiva. Cumplir con esa realidad objetiva es ser eficiente. La realidad objetiva se puede observar, tocar y medir. La eficiencia determina las condiciones de vida e influye en la imagen de los países. Bolivia no es eficiente a comparación de otros países”.
“La teoría social de Occidente —abunda el autor del citado libro— puede explicar por qué no hay que asumir que se es eficiente. También puede mostrar qué hacer para serlo. Se puede apropiar la teoría según la realidad propia, dialogar con Occidente en lugar de copiar al pie de la letra lo que dice. Hacerlo es ser pragmático. En la globalización, la eficiencia es una condición para atraer dinero de afuera y una categoría según la cual los países son evaluados”.
Según una lectura del paradigma sociológico Constructivismo Estructuralista, la eficiencia depende de la habilidad de un individuo para hacer algo. Los títulos educativos no miden con exactitud la habilidad de un individuo. Se puede tener títulos académicos, libros y máquinas para producir medios de existencia, pero la producción será ineficiente si no se tiene la habilidad necesaria.
Las reglas del juego —según expone en su libro Alvin Guardia— determinan cuánta importancia se da a la eficiencia. “La contratación de una persona puede depender tanto de su habilidad como de pagar un monto de dinero. Esto depende de la mentalidad que una sociedad produce en cada uno de sus miembros. En Occidente, la eficiencia es fuente de reconocimiento y un criterio importante para organizar la sociedad. Otras fuentes de reconocimiento y maneras de organizar la sociedad tienen menos peso que las del Modelo Occidental porque no producen buenas condiciones de vida. Un presidente elegido con el 90 por ciento de los votos, no implica que el país a su cargo produzca sus medios de existencia eficientemente”.
Según una lectura de las Teorías de Desarrollo, dice Guardia, el Modelo Occidental se basa en el liberalismo/capitalismo. Él es históricamente más eficiente que el estatismo. La amenaza más tangible del capitalismo es producto de las diferencias culturales de Occidente con otras civilizaciones, no de un sistema económico alternativo. Volver al pasado no es pragmático, aunque sea para defender la cultura propia. El orden social del pasado no es eficiente. Tampoco es pragmático concentrarse en los factores externos de desarrollo. Un factor externo es la influencia de instituciones como el Banco Mundial. La eficiencia depende de cómo decide organizarse una sociedad y de cómo actúa en la realidad objetiva.
“La eficiencia —según explica Alvin Guardia— es un tema inevitable para mejorar las condiciones de vida. Occidente no está libre de problemas, pero no tiene los problemas que tienen los países de ingreso bajo para producir sus medios de existencia”.























