El Papa pide condenar todo tipo de terrorismo
Ciudad del Vaticano y Berlín |
El papa Francisco indicó ayer la necesidad de que todas las confesiones religiosas condenen “de forma conjunta y rotunda” y tomen distancia de las acciones terroristas que se amparan en la religión.
Francisco realizó este llamado al intervenir en el seminario “América en diálogo - Nuestra casa común”, que han celebrado en el Vaticano la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Instituto del Diálogo Interreligioso de Buenos Aires.
El pontífice constató “con dolor” que a veces el nombre de la religión “es usado para cometer atrocidades, como el terrorismo, y sembrar miedo y violencia y, en consecuencia, las religiones son señaladas como responsables del mal que nos rodea”.
Y ante ello, instó a condenar “de forma conjunta y rotunda estas acciones abominables y tomar distancias de todo lo que busca envenenar los ánimos, dividir y destruir la convivencia; hace falta mostrar los valores positivos inherentes a nuestras tradiciones religiosas para lograr un sólido aporte de esperanza”.
“Es necesario que compartamos los dolores como también las esperanzas, para poder caminar juntos, cuidando el uno del otro, y también de la creación, en la defensa y promoción del bien común”, agregó.
Destacó el importante papel que tienen las religiones en “la tarea de promover el cuidado y el respeto del medio ambiente” y abogó para que promuevan “una verdadera educación, a todos los niveles, que ayude a difundir una actitud responsable y atenta hacia las exigencias del cuidado de nuestro mundo”.
Francisco destacó la importancia de los encuentros y la cooperación entre las variadas confesiones, “basada en la promoción de un diálogo sincero y respetuoso, pues si no existe respeto recíproco no habrá diálogo interreligioso; es la base para poder caminar juntos y afrontar desafíos”.
Para el Papa, todos los creyentes tienen el deber “de defender la vida en todas sus etapas, la integridad física y las libertades fundamentales, como la libertad de conciencia, de pensamiento, de expresión y de religión”.
“El mundo nos observa a nosotros, los creyentes, para comprobar cuál es nuestra actitud ante la casa común y ante los derechos humanos”, explicó.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, no pudo cumplir con el programa previsto por razones particulares.
PAPA EMÉRITO AGRADECE A DIOS POR SU DIMISIÓN
El papa emérito Benedicto XVI no tiene ningún arrepentimiento por haber renunciado y “agradece a Dios” por esta decisión, que le dio “su libertad”, según un libro de entrevistas que aparecerá hoy en Alemania.
“Agradezco a Dios que esta responsabilidad, que ya no podía cargar, no pese más sobre mí, que pueda en absoluta humildad avanzar hacia Él, poder vivir con los amigos y que los amigos me visiten”, declara en la obra “Conversaciones finales”, del periodista alemán Peter Seewald.
Si bien reconoce que su decisión, tomada en febrero de 2013, de ser el primer Papa en siete siglos que renuncia al pontificado “por supuesto no fue fácil”. El Papa emérito explica que su reflexión comenzó tras su viaje a México y Cuba en marzo de 2012. Entonces comprendió que no tendría fuerzas para participar en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Río de Janeiro en 2013.
La obra no contiene ninguna revelación sobre el escándalo de los sacerdotes pedófilos, pero Benedicto XVI asegura “haber tomado las cosas (entre manos) desde que llegaron”, cuando era aún prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.























