Control paulatino de incendios en Brasil da respiro a Bolsonaro
Con el control paulatino del fuego, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, toma un relativo respiro frente a las críticas internacionales por los incendios que destruyen parte de la Amazonía, mientras que la Iglesia católica levanta su voz sobre la problemática medioambiental del país.
Reunidos hasta el sábado en el estado amazónico de Pará, el más afectado por los incendios que desde hace tres semanas devastan parte de la selva, 120 obispos brasileños que preparan su participación el Sínodo de la Amazonía, previsto para octubre en el Vaticano, comenzaron a tomar partido del embate contra Bolsonaro.
“Lamentamos inmensamente que hoy, en vez de ser apoyadas e incentivados, nuestros líderes son criminalizados como enemigos de la patria”, consta en el documento firmado por el cardenal Claudio Hummes, nombrado por el papa Francisco para preparar el Sínodo de la Amazonía, y que se dio a conocer ayer.
El documento, coordinado por el obispo emérito de Xingú, Erwin Krautler, denuncia la “angustia” y el “horror” de los representantes de la Iglesia católica de la región con la violencia que toma fuerza en la Amazonía por la deforestación, la disputa de tierras y la minería ilegal.
Mientras los incendios pierden fuerza y las fiscalizaciones contra los incendiarios y otros delitos ambientales se intensifican, Bolsonaro se prepara para abordar esta semana en la ciudad colombiana de Leticia, durante una reunión con sus homólogos de la región, la estrategia para una acción conjunta.






















