Ortega busca la reelección en unas elecciones cuestionadas
Con los principales postulantes opositores recluidos o inhabilitados, Nicaragua llevará adelante el próximo domingo unas elecciones presidenciales opacadas por la crisis política, y en las que el actual mandatario, Daniel Ortega busca su tercera ratificación consecutiva y el quinto mandato presidencial.
Actualmente, la nación centroamericana está inmersa en un proceso electivo histórico y en un contexto afectado por una crisis global sin precedentes, como consecuencia de la pandemia; además, sumido en una articulación política crítica, en la que la certidumbre en los comicios han disminuido acentuadamente desde la época de 2012.
El domingo 7 de noviembre, los nicaragüenses concurrirán a las urnas para elegir al presidente, vicepresidente, 92 diputados para la Asamblea Nacional y 20 diputados para el Parlamento Centroamericano.
Cabe recordar que un total de 39 opositores políticos al Gobierno de Ortega han sido detenidos, de los cuales siete aspiraban a terciar en los comicios que se llevarán a efecto el primer domingo de noviembre de este año.
En la lista de los detenidos hay desde héroes de la revolución sandinista y antiguos compañeros de Daniel Ortega hasta estudiantes, opositores conservadores o periodistas. El Presidente nicaragüense tiene el objetivo de lograr la reelección por cinco años más dejando fuera de la carrera hacia la presidencia a sus rivales.
Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena y Noel Vidaurre son los aspirantes presidenciales que se quedaron con las ganas de terciar en las elecciones presidenciales de Nicaragua.
Otros dos políticos de la oposición que anunciaron sus intenciones de aspirar a la jefatura del Estado, María Asunción Moreno y el exlíder de la “Contra” Luis Fley abandonaron Nicaragua alegando razones de seguridad.
En las elecciones participarán seis partidos que ya han inscrito a sus candidatos, la mayoría desconocidos,
En síntesis, el régimen de Ortega allanó su camino deteniendo a siete candidatos a la presidencia y descabezado un trío de partidos políticos.
La comunidad internacional ha exigido al Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo (esposa y vicepresidenta) celebrar unas elecciones libres y transparentes, con observación internacional; no obstante, según los opositores, esa intención no se materializará.




























